Apple Watch Phone

Ya me ha pasado muchas veces, salgo de casa tranquilamente y voy a echar mano al iPhone en mi bolsillo, y no está. Mi reacción inmediata es usar el Apple Watch, pero enseguida recapacito y caigo en la cuenta que poco puedo hacer con él. Aún sabiéndolo, sigo creyendo que el Apple Watch es un dispositivo más, no un accesorio del iPhone, es como sentir las piernas después de una amputación. El Apple Watch ha nacido para ser un teléfono, la nueva generación de teléfonos ya no serán inteligentes sino de pulsera.

Un iPhone se puede olvidar en casa con gran facilidad, y ahora más que tenemos el Watch, ya que en él miramos las notificaciones, la hora, alarmas, recordatorios y eventos. Al final lo quieras o no el iPhone se queda encima de la mesa y cuando sales a la calle lo olvidas fácilmente. Si el Apple Watch fuera también un teléfono, aunque tuviera que hacer las llamadas con unos auriculares inalámbricos, un manos libres o a través del mini altavoz que tiene no me importaría, porque al fin y al cabo sería un teléfono y seguiría conectado al mundo. Si a esto le añadimos conexión a internet y GPS, ya no haría falta un iPhone casi. Y aquí es donde está el problema, un problema mayor incluso que el de la batería, porque el problema de la batería tiene fácil solución…

El problema principal es que el iPhone es el producto estrella de Apple, es el que mayores beneficios reporta a la compañía, es que más expectación genera, y es el que mejor fama le da a Apple. Vamos que sin el iPhone, Apple no sería la misma, estaría perdida. Por lo tanto si Apple lanza un Apple Watch con llamadas, modem 4G y GPS, aunque cueste 800€, se come al iPhone con patatas. Entonces ocurriría una catástrofe, porque el iPhone dejaría de tener sentido en nuestros bolsillos, la gente optaría por un iPad Mini como dispositivo portátil o un iPod Touch y se partiría el mercados en dos: los que seguirían usando el iPhone y los que se pasarían al Watch. A Apple no le traería cuenta fabricar el iPhone y dejaría plantado a un mercado que sigue queriendo el iPhone.

El futuro ya está marcado, sólo falta que el mercado se abra a este nuevo concepto y para ello Apple ha decidido lanzar este primer modelo de Apple Watch capado, dependiente del iPhone y sin autonomía propia. Pero a los que ya poseemos uno ya nos está cambiando el concepto, por eso a Apple le interesa vender muchos relojes, no por ganar pasta gansa, sino por cambiar la mente de sus dueños y lanzar cuanto antes su Apple Watch Phone, la madre nodriza de nuestra vida, nuestra conexión al mundo exterior, la fuente que alimentará todos nuestros dispositivos algún día.

El tema de la batería es un asunto menor que tiene fácil solución, por ejemplo, Apple puede lanzar en cualquier momento una correa que duplique la batería del reloj, de hecho ya lo ha hecho con la Smart Case para el iPhone 6s. El Apple Watch tarda una hora en cargar su batería por lo que tampoco supone un trastorno cargar un par de veces el reloj Al día cuando ya lo hacemos con el iPhone. La batería es lo de menos, lo demás sería el precio y partir en dos el mercado del iPhone que tantos beneficios reporta a Apple.

Hace unos días salió el ultimo resultado de los beneficios de Apple y el mercado del iPhone también está cayendo ¿Por que? Muy sencillo, porque todo el mundo ya tiene un iPhone, y funcionan tan bien que cada vez menos personas quieren cambiarlo por otro, entre otras cosas por el desembolso que conlleva y por comodidad, el mercado de consumo medio no quiere innovaciones en su teléfono, quiere seguridad, estabilidad y conservar sus archivos más preciados.

Es el momento de cambiar, hoy he podido leer una noticia que hablaba sobre la poca vida que les queda a las tarjetas SIM, sobre todo porque los relojes quieren ser teléfonos y una tarjeta SIM es imposible de meter en estos pequeños dispositivos. El mercado lo está empezando a pedir, ya son muchos millones de usuarios los que han dejado su iPhone en casa sin querer y se han visto frustrados al no poder hacer una llamada a través del Apple Watch.

Es muy probable que no veamos un iPhone 8, creo que el iPhone 7s será el último de su estirpe y a continuación veremos iPads de todos los tamaños y formas. Un iPad de 4, 6, 10 y 12 pulgadas para llevar en el bolsillo, la bandolera o una carpeta o mochila. El reloj será nuestro compañero inseparable, el que se ocupará de todo, nuestro asistente personal, el que controlará todos nuestros pasos y nos guiará allá donde vallamos.

Las aplicaciones para el Apple Watch nunca despegarán ya que están muy limitadas, merman la batería del reloj y la mayoría de ellas intentan sustituir a las nativas de Apple que funcionan mucho mejor, no está aquí realmente el futuro del reloj de Apple, el futuro pasa por un teléfono, un modem, un GPS, Siri y las aplicaciones nativas de Apple. El Apple Watch no está muestro, no es un producto de nicho, es el futuro de Apple, de las telecomunicaciones y de los beneficios de Apple en un futuro a medio plazo.

Si el Apple Watch 2 incorporase un teléfono, modem y GPS con una batería cuya autonomía media fuera de un día y fuera capaz de conectarse a mi MacBook Air, mi iPad y cualquier otro dispositivo Apple a mi nombre, yo pagaría ahora mismo 800€ por él, así, al contado, sin pensármelo. Para empezar usaría mi iPad mini como sustituto del iPhone, pero si Apple lanzase un iPad WiFi de 4 ó 5 pulgadas por unos 400€ yo me lo compraría para seguir llevando en mi bolsillo mis aplicaciones y juegos favoritos.

¿Realmente le veis mas futuro al iPhone que al iPad? El iPod Touch sin duda está muerto, el iPad está pasando por un mal momento, pero en cuanto el Watch coja el mando de las operaciones, el iPad será sin duda la reina y el rey sin duda será el reloj, sino al tiempo…