TomTom y Apple Maps

Soy un heavy user del TomTom, vivo en Francia por motivos de trabajo, y en vacaciones bajo a España, en concreto a Granada “C’est ma ville de naissance”. Desde Levroux son 1.600 km, unas 15 horas de coche dependiendo de las paradas para descansar que hagamos y lo que le pisemos al acelerador. Se puede hacer en dos días también, pero sale más barato y rápido salir a las 7 de la mañana y llegar a las 10 de la noche. Aunque suene una barbaridad tanta hora de coche, al final te acostumbras y bajas y subes como el que va al súper. Lo importante en estos viajes tan largos es siempre estar descansado, tener un coche grande y confortable que esté en buen estado, llevar un copiloto, en mi caso llevó a mi esposa; llevar un iPad con soporte para el asiento, cargado de películas, si tienes hijos; llevar también el iPhone cargado de buena música o Apple Music en su defecto, un cable lightning para mantenerlo cargado en todo momento, una buena tarifa de datos y por supuesto un buen navegador GPS. 

Cuando bajas y subes tanto acabas conociendo el camino de memoria pero siempre puede surgir algún imprevisto, obras, alguna desviación provisional, que te salgas de tu camino y no sepas volver, que quieras hacer una parada imprevista en algún sitio,… Hay que llevarlo siempre encima porque nunca se sabe. 

Yo llevo siempre instalado en el iPhone la App TomTom con los mapas de Europa Occidental. Antes TomTom tenía en la App Store varias aplicaciones dependiendo de los mapas y cada una tenía un precio dependiendo del tamaño de los mapas, así por ejemplo el TomTom de Europa Occidental costaba 80€, aunque a mí me salió a mitad de precio en una promoción que hicieron. Ahora la cosa ha cambiado, la aplicación ahora se puede descargar gratis y usarlo como máximo 70 km, después hay que pagar una suscripción con la que podrás usar cualquier mapa del mundo, aunque antes deberás descargarlo. Si quieres usar TomTom deberás tener un iPhone con al menos 32 GB porque en mi caso por ejemplo tengo más de 6 GB de mapas y esto es imposible en un iPhone de 16 GB, lo bueno de esto es que podrás usarlos sin conexión a internet o baja cobertura y en determinados momentos te puede sacar de un apuro. 

Mi iPhone va sujeto con un soporte Kenu a las rejillas del aire y conectado por USB de manera que puedo escuchar las indicaciones por los altavoces, contestar una llamada y al mismo tiempo mantener cargado el iPhone. Con este sistema hay siempre un inconveniente, que no se escuchan las indicaciones cuando ponemos la radio, solo si desconecto el iPhone, pero entonces la batería vuela usando el GPS todo el rato y al final hay que conectarlo de nuevo. 

Ya he probado otros sistemas como Google Maps y los mapas de Apple que vienen por defecto, pero nunca me habían convencido ya que TomTom te avisa de los radares y te mantiene informado todo el tiempo del límite de velocidad, y ahora incluso del tráfico y los radares móviles, pudiendo incluso uno mismo informar de un radar o quitarlo en el caso de que ya no esté, es decir, nosotros mismos participamos informando a pie de carretera sobre la situación del radar. Esto mismo ya lo hacía Waze, otro navegador que hace poco compró Google y que aún se puede descargar desde la App Store. 

Aunque soy un fiel usuario de TomTom y tengo una suscripción para 3 años, a veces uso el navegador de Apple, ayer en concreto lo usé para viajar de Levroux a La Rochelle, 275 km, y me llevé un muy buen sabor de boca por dos razones: la primera porque puedes bloquear el iPhone y cuando hay que realizar alguna maniobra la pantalla se enciende sola y desde la misma pantalla de bloqueo te informa sin tener que poner tu huella o código, evitando así distracciones y reposando la pantalla, esto es ideal para viajes largos. La segunda razón es que también se sincroniza con el Apple Watch y emite pequeñas y sutiles vibraciones a la muñeca acompañado de diferentes sonidos en función de si tienes que realizar una maniobra, te has equivocado de camino o has llegado a tu destino; si no quieres escuchar los sonidos, puedes silenciar el reloj y solo percibes las vibraciones, evitando así molestar a los demás. 

Sin duda esta es una gran ventaja sobre la App de TomTom pero además hay otras que desconocía como por ejemplo que el iPhone descarga todo el recorrido temporalmente por si te quedas sin cobertura por el camino. Además puedes crear la ruta desde un Ordenador o iPad tranquilamente, en pantalla grande, y añadirlo después al iPhone. Quizás las indicaciones sean más simples que en el TomTom pero después de usarlo ayer he llegado a la conclusión de que me distraigo menos y tengo menos confusiones que cuando uso el TomTom y creo que se debe a lo despejados que están los gráficos sin demasiados detalles. 

Además puedes acceder a una ruta desde un evento en el calendario, un recordatorio, una nota o un contacto de la agenda. También puedes decirle a Siri que te lleve a la casa de alguien o alguna ciudad e incluso la calle y el número. E incluso puedes hacerlo desde el mismo centro de notificaciones pulsando sobre el evento que tenemos pendiente. Al ser una aplicación integrada en el sistema todo son ventajas y las posibilidades son casi infinitas. Además los mapas de Apple tienen como motor de información a TomTom por lo que al final estamos hablando casi de la misma aplicación. 

Así pues si tienes un iPhone con 16 GB no desesperes porque siempre podrás usar los mapas de Apple que no tienen mucho que envidiar a TomTom, ahorrándote muchos Gigas para fotos y música, por ejemplo. Aunque sí puedes permitírtelo en cuando a Gigas y a Euros, y viajas mucho, siempre será bueno que lleves TomTom, merece la pena llevar toda la información en el iPhone, ya que si cambias de rumbo y te quedas sin datos, puedes verte en un apuro.

Apple Ring

No hace mucho fue aprobada una patente de Apple relacionada con un anillo que iría conectado al estilo Apple Watch ¿os lo imagináis?

El Apple Watch no siempre lo llevamos encima ya que cuando nos bañamos o dormimos solemos quitárnoslo. Un anillo entonces sería perfecto, ya que iría siempre con nosotros midiendo nuestros pasos, llevaría un GPS y mediría nuestro ritmo cardiaco. Podríamos incluso medir la calidad de nuestro sueño.

Su carga sería por inducción aunque no sé muy bien cómo podríamos cargarlo sin tener que quitárnoslo. Lo bueno es que su batería sería tan pequeña que bastaría con unos minutos para hacerlo.

Esta puede ser otra de esas patentes que quedan en nada o no, muchas veces no estamos preparados para ciertos dispositivos que en el futuro sí que pueden ser viables y bien aceptados por el público en general pero hoy por hoy pienso que no.

Apple Watch Phone

Ya me ha pasado muchas veces, salgo de casa tranquilamente y voy a echar mano al iPhone en mi bolsillo, y no está. Mi reacción inmediata es usar el Apple Watch, pero enseguida recapacito y caigo en la cuenta que poco puedo hacer con él. Aún sabiéndolo, sigo creyendo que el Apple Watch es un dispositivo más, no un accesorio del iPhone, es como sentir las piernas después de una amputación. El Apple Watch ha nacido para ser un teléfono, la nueva generación de teléfonos ya no serán inteligentes sino de pulsera.

Un iPhone se puede olvidar en casa con gran facilidad, y ahora más que tenemos el Watch, ya que en él miramos las notificaciones, la hora, alarmas, recordatorios y eventos. Al final lo quieras o no el iPhone se queda encima de la mesa y cuando sales a la calle lo olvidas fácilmente. Si el Apple Watch fuera también un teléfono, aunque tuviera que hacer las llamadas con unos auriculares inalámbricos, un manos libres o a través del mini altavoz que tiene no me importaría, porque al fin y al cabo sería un teléfono y seguiría conectado al mundo. Si a esto le añadimos conexión a internet y GPS, ya no haría falta un iPhone casi. Y aquí es donde está el problema, un problema mayor incluso que el de la batería, porque el problema de la batería tiene fácil solución…

El problema principal es que el iPhone es el producto estrella de Apple, es el que mayores beneficios reporta a la compañía, es que más expectación genera, y es el que mejor fama le da a Apple. Vamos que sin el iPhone, Apple no sería la misma, estaría perdida. Por lo tanto si Apple lanza un Apple Watch con llamadas, modem 4G y GPS, aunque cueste 800€, se come al iPhone con patatas. Entonces ocurriría una catástrofe, porque el iPhone dejaría de tener sentido en nuestros bolsillos, la gente optaría por un iPad Mini como dispositivo portátil o un iPod Touch y se partiría el mercados en dos: los que seguirían usando el iPhone y los que se pasarían al Watch. A Apple no le traería cuenta fabricar el iPhone y dejaría plantado a un mercado que sigue queriendo el iPhone.

El futuro ya está marcado, sólo falta que el mercado se abra a este nuevo concepto y para ello Apple ha decidido lanzar este primer modelo de Apple Watch capado, dependiente del iPhone y sin autonomía propia. Pero a los que ya poseemos uno ya nos está cambiando el concepto, por eso a Apple le interesa vender muchos relojes, no por ganar pasta gansa, sino por cambiar la mente de sus dueños y lanzar cuanto antes su Apple Watch Phone, la madre nodriza de nuestra vida, nuestra conexión al mundo exterior, la fuente que alimentará todos nuestros dispositivos algún día.

El tema de la batería es un asunto menor que tiene fácil solución, por ejemplo, Apple puede lanzar en cualquier momento una correa que duplique la batería del reloj, de hecho ya lo ha hecho con la Smart Case para el iPhone 6s. El Apple Watch tarda una hora en cargar su batería por lo que tampoco supone un trastorno cargar un par de veces el reloj Al día cuando ya lo hacemos con el iPhone. La batería es lo de menos, lo demás sería el precio y partir en dos el mercado del iPhone que tantos beneficios reporta a Apple.

Hace unos días salió el ultimo resultado de los beneficios de Apple y el mercado del iPhone también está cayendo ¿Por que? Muy sencillo, porque todo el mundo ya tiene un iPhone, y funcionan tan bien que cada vez menos personas quieren cambiarlo por otro, entre otras cosas por el desembolso que conlleva y por comodidad, el mercado de consumo medio no quiere innovaciones en su teléfono, quiere seguridad, estabilidad y conservar sus archivos más preciados.

Es el momento de cambiar, hoy he podido leer una noticia que hablaba sobre la poca vida que les queda a las tarjetas SIM, sobre todo porque los relojes quieren ser teléfonos y una tarjeta SIM es imposible de meter en estos pequeños dispositivos. El mercado lo está empezando a pedir, ya son muchos millones de usuarios los que han dejado su iPhone en casa sin querer y se han visto frustrados al no poder hacer una llamada a través del Apple Watch.

Es muy probable que no veamos un iPhone 8, creo que el iPhone 7s será el último de su estirpe y a continuación veremos iPads de todos los tamaños y formas. Un iPad de 4, 6, 10 y 12 pulgadas para llevar en el bolsillo, la bandolera o una carpeta o mochila. El reloj será nuestro compañero inseparable, el que se ocupará de todo, nuestro asistente personal, el que controlará todos nuestros pasos y nos guiará allá donde vallamos.

Las aplicaciones para el Apple Watch nunca despegarán ya que están muy limitadas, merman la batería del reloj y la mayoría de ellas intentan sustituir a las nativas de Apple que funcionan mucho mejor, no está aquí realmente el futuro del reloj de Apple, el futuro pasa por un teléfono, un modem, un GPS, Siri y las aplicaciones nativas de Apple. El Apple Watch no está muestro, no es un producto de nicho, es el futuro de Apple, de las telecomunicaciones y de los beneficios de Apple en un futuro a medio plazo.

Si el Apple Watch 2 incorporase un teléfono, modem y GPS con una batería cuya autonomía media fuera de un día y fuera capaz de conectarse a mi MacBook Air, mi iPad y cualquier otro dispositivo Apple a mi nombre, yo pagaría ahora mismo 800€ por él, así, al contado, sin pensármelo. Para empezar usaría mi iPad mini como sustituto del iPhone, pero si Apple lanzase un iPad WiFi de 4 ó 5 pulgadas por unos 400€ yo me lo compraría para seguir llevando en mi bolsillo mis aplicaciones y juegos favoritos.

¿Realmente le veis mas futuro al iPhone que al iPad? El iPod Touch sin duda está muerto, el iPad está pasando por un mal momento, pero en cuanto el Watch coja el mando de las operaciones, el iPad será sin duda la reina y el rey sin duda será el reloj, sino al tiempo…