Google Chromecast

No os confundáis, detesto a la compañía de Google porque se dedican a ganar dinero vendiendo información de sus clientes, consiguiendo a cambio más de estos que otras compañías como Apple que al cambio tienen una política de confidencialidad mucho más estricta y por su puesto precios mucho más elevados en dispositivos y servicios.

Os vuelvo a hablar de este pequeño dispositivo que se conecta a la tele y sirve de receptor de audio y vídeo, sistema muy parecido al de Apple, llamado AirPlay, pero que tiene una “ventaja” sobre el sistema de Apple. Dicha ventaja es que no está integrada con el sistema iOS, es decir, una app en concreto se conecta al receptor y transmite el contenido independientemente de lo que este realizando el sistema y resto de aplicaciones. Así, por ejemplo puedo conectar la app de Netflix y ver una película en la tele y al mismo tiempo enviar una canción de Apple Music por bluetooth a unos altavoces, o puedo escuchar música de Spotify por la tele o altavoces conectados con un Google Chromecast Audio y a la vez jugar al Supermario o enviar por AirPlay música  de Apple Music, o una película, o hacer duplicación de un juego en la tele conectada a un Apple TV. Es decir, con Google Chromecast es como si tuviéramos dos dispositivos en uno, puedes hacer dos cosas a la vez sin que una interfiera con la otra ¡Esto si que es multitarea! Y el iPhone 7 no se despeina al hacerlo, estamos hablando de todo un ordenador personal con forma de teléfono, cuya potencia queda bien demostrada con estas cosas.

Por eso, aunque tengas un Apple TV me siento muy feliz de tener un Chromecast porque puedo enviar por Streaming un vídeo a la tele y a la vez, ver otro en el iPhone sin que haya cortes, también porque son baratos y fácil de instalar en casa de familiares o televisiones adicionales que tengamos en casa, un Apple TV es mucho más caro y comprar varios de estos es demasiado para casi cualquiera.

Y también me gusta mucho el Chromecast porque puedes organizar lo que vas a ver desde el móvil, sin tener que cortar la reproducción, me explico: yo estoy viendo vídeos musicales de YouTube en la tele con Chromecast desde el móvil y mientras los veo puedo ir añadiendo a la cola más vídeos sin cortar el que estoy viendo, y todo desde el móvil. Con el Apple TV esto es imposible ya que tengo que salir del vídeo, navegar por los menús y seleccionar otro vídeo y así una y otra vez, y cada vez que quieres cambiar tienes que cortar el vídeo, no es contínuo. Con Netflix igual, mientras termino de ver un capítulo voy buscando el siguiente que quiero ver de otra serie, y así engancha con el siguiente como si estuvieras viendo la tele, sin interrupciones al navegar por menús. Esto podría hacerse con un Apple TV si Apple ser lo propusiera, y la verdad que funciona a las perfección, sin cortes ni pérdidas de calidad en la transmisión, es perfecto.

Con esto no quiero decir que voy a dejar de usar el Apple TV, pero por ejemplo si que voy a ver YouTube con Chromecast y lo usaré para ver películas en otras teles de casa o de familiares. Además, aunque el Apple TV es pequeño, el Chromecast es aún más pequeño y ligero, es sólo un cable, por lo que para llevárselo de viaje es ideal.

Inconvenientes del Chromecast, muchísimos: sólo podemos controlar la reproducción desde la pantalla de bloqueo o panel de control con YouTube, Chromecast no es compatible con todo ni lo será nunca (Apple Music por ejemplo), tampoco se puede controlar desde el Apple Watch (salvo la app de YouTube que ya si ser puede).

Google Cast

Si, acabo de perder la cabeza, he decidido hacerme con un juguetito de Google, en concreto la competencia del Apple TV y me ha “impresionado”. A ver… Nada tiene que ver con el Apple TV, no se puede considerar competencia, porque a penas hace lo mismo. 

Google Cast o Chrome Cast o como se llame, es un cable con un pequeño dispositivo anclado que se conecta vía HDMI a nuestra tele y aporta una especie de escritorio con fondos de pantalla, reloj, meteorología y un código para invitados con el que puede acceder cualquier persona al aparato. Este escritorio se transforma en lo que queramos cuando con otro dispositivo como un smartphone, PC o Mac le enviamos una señal de vídeo y audio al estilo AirPlay de Apple pero con matices. La diferencia radica en que además envía interfaces con las que podemos “interactuar”, es decir, si enviamos una lista de audio desde Spotify en nuestro iPhone, no sólo enviaremos la canción con la carátula y el nombre, también una interface personalizada con el logo de Spotify y una vista detallada de las canciones que ya han sonado y las que están por venir y con la que podemos interactuar a través de otra interface que aparece en la App de Spotify en el iPhone, desde la cual podemos subir y bajar el volumen y pasar o retroceder canciones, de manera que por ejemplo el control que tenemos en iOS del audio lo perdemos no pudiendo interactuar desde por ejemplo el centro de control o la pantalla de bloqueo de iOS. 

No digo que sea algo malo ni bueno, simplemente es diferente y todo hay que decirlo, otro calco del sistema AirPlay de Apple pero modificado para que no sea lo mismo, justo el modus operandi de  siempre que utiliza Google con respecto a Apple. 

A ver… No voy a cambiar este sistema, ni de coña, por el Apple TV, no tiene nada que ver y además ahora el Apple TV tiene disco duro y Apps de terceros así que con menos motivo. Pero si puede funcionar a modo de segundo dispositivo barato para por ejemplo la tele de la cocina o la tele de los niños, o para el dormitorio. Es muy barato, 39€ y por este precio merece la pena probarlo y tenerlo de “segundo plato”.

Hay multitud de aplicaciones compatibles, yo en concreto lo estoy utilizando en la habitación de la peque para hacer streaming de las pelis de dibujos que tiene guardadas en el iPad a una tele grande, muy practico y funciona perfecto. Lo recomiendo, no sin antes tener un Apple TV, por su puesto.