Smart Battery Case

No he podido resistirme a comprar esta funda tan fea que a mi me parece preciosa y que proporciona a mi iPhone 7 el doble de autonomía. Si, el iPhone pesa más y es más grande pero… llegar al final del día con batería no tiene precio.

Cuesta 119€ pero se adapta como un guante al iPhone, esta hecha de silicona, la misma que las fundas convencionales de Apple y su tacto es inigualable. Ha sido una funda muy criticada por la batería que sobresale por la parte de atrás, que parece una joroba. Yo realmente no lo creo, la veo muy bonita y gracias a que sólo sobre sale la batería conserva la línea de las fundas convencionales aparentando ser más delgado de lo que en realidad es. De hecho la gente de mi entorno apenas ha notado que la llevo encima, parece que llevo la de silicona convencional. Quien la nota más soy yo, que a parte de tener más autonomía, pesa considerablemente más y en la mano se nota el grosor, el peso para mal porque la mano se cansa más, y en grosor para bien porque es más fácil agarrarlo, y sinceramente a penas abulta más en mi bolsillo.

La Smart Battery Case hace una carga y descarga inteligente. Cuando se la pones al iPhone siempre se descarga primero la funda y después la batería del iPhone. Cuando la cargas ocurre al revés, carga primero el iPhone y después la funda. Y esto ocurre porque todo se carga con un solo cable lightning sin tener que usar cables USB. La prioridad al cargar tiene su sentido, es mejor descargar la funda primero y así tenemos la opción de quitarla cuando se descargue y ponerla a cargar por separado mientras seguimos usando el iPhone y no tenemos que parar a cargar el iPhone. Cuando cargamos las dos cosas a la vez, tiene prioridad la batería del iPhone que es el que queremos usar con más urgencia y la batería después que siempre podemos quitar del iPhone y seguir cargando. El sentido es tener siempre a nuestras disposición el iPhone, las 24 horas. Es como si tuviéramos baterías intercambiables, como en las viejas cámaras de vídeo o las baterías de las cámaras réflex. Siempre dispondremos de energía para estar todo el día dándole al iPhone. Y extraer la funda, así como incorporarla al iPhone es realmente sencillo, mucho más fácil que con las fundas convencionales, ya que sólo hay que plegar la parte superior e introducir el iPhone o extraerlo. 

Si quitamos la funda tenemos en la parte interior un botón con un LED que nos indica el estado de la batería con una luz roja, naranja o verde dependiendo del estado.

Una cosa que me gusta de esta funda es que protege mucho mejor el iPhone que la funda de silicona o las de piel convencionales ya que la parte inferior cubre totalmente los altavoces y el micrófono. Las fundas convencional dejan totalmente al aire esta zona que acaba dañándose por los golpes y arañandose por el roce del lightning al ponerlo a cargar. En la parte inferior contamos con dos ranuras por donde sale el audio y entra el sonido para el micrófono. Quizás en principio afea un poco la línea del iPhone, pero protege super bien esa parte, y tanto como el sonido que sale del altavoz como el que entra para el micro se oye perfecto, o incluso mejor.

Lo que no me gusta es que aumenta mucho el peso y se cansa uno cuando lo sujetas con una sola mano.

En cuando a autonomía realmente duplica la autonomía del iPhone, así que mejor imposible, sobre todo cuando sales de viaje y tiras mucho de 4G que es lo que más gasta realmente. Lo bueno es que siempre que necesites más puedes quitar la funda y cargarla a parte mientras sigues usando el iPhone, 24 horas non-stop.

Publicado por

Jorge Mingorance Sánchez

Usuario Mac desde 2001, apasionado a la tecnología y auténtico fanboy de Apple.