I Love AirPods

Ya tengo los Airpods y son increíbles. Tras dos meses de espera por fin he podido conseguirlos. En concreto los reservé en el APR Rossellimac, aquí en Granada, y casi con todas mis esperanzas pérdidas el sábado me llamaron para confirmarme que podía ir a recogerlos el lunes. Así que sin más dilación fui corriendo a por ellos.

No son unos simples auriculares, ocurre igual que con el Apple Watch. El secreto está en lo fáciles que son de usar y lo cómodos que son. ¿Pero con estas bondades se puede realmente superar a cualquier otro auricular bluetooth? Una cosa lleva a la otra: al ser fáciles de utilizar los usas con todos tus dispositivos Apple y al ser tan cómodos no te los quitas nunca. No os voy a hablar de la tecnología que llevan porque ya lo sabréis de sobra, pero si os puedo contar que suenan impecables, los graves y los agudos están muy equilibrados y con Apple Music se escuchan de miedo.

Todavía no me puedo creer que mi iPhone envíe todo el sonido a los dos auriculares a la vez y se sincronicen a la perfección, escuchando un perfecto estéreo, que asusta a veces incluso. Sin ir más lejos está misma mañana pensaba que alguien venía con una radio encendida por mi casa ya que no aíslan del exterior y como no pesan nada te olvidas de que los llevas puestos.

Al margen de que cada persona tenemos las orejas diferentes, si tienes suerte de que no se te caigan o te hagan daño al usarlos durante un tiempo prolongado, cuesta acostumbrarse a llevarlos porque no los sientes, y al principio tienes una sensación continua de que se van a caer y los vas a perder. Luego te acostumbras y te das cuesta de que no se caen con tanta facilidad. Tienes que darle un golpe o hacer el pino para que se caigan. Pero si que resulta incómoda esa sensación al principio.

El sonido no deja de sonar mal en ningún momento, hagas lo que hagas siguen sonando perfectamente. Recuerdo que con los EarPods con el cable al darle tirones se acababan despegando de los oídos y dejaban de oírse bien los graves. Ahora como no hay cables los auriculares permanecen en su sitio todo el rato y se oye igual siempre, con sus graves correspondientes.

Siempre están cargados porque siempre se guardan en su caja para que no se pierdan o se estropeen y como tienes 24 horas de batería es francamente complicado que te quedes sin batería. A no ser que te olvides de cargar la caja de vez en cuando. Apple de nuevo lo ha vuelto a hacer, ha reinvéntalo los auriculares bluetooth. Los AirPods son pequeños, igual que los EarPods con cable, se oyen muy bien y siempre están cargados. Encima son tan fáciles de usar que me atrevo a a decir que son prácticamente insuperables. Para conectarlos solo hay que abrir la caja cerca del iPhone y aceptar cuando salga una ventana con ellos. A partir de ahí se conectaran solos al dispositivo que esté sonando en ese momento y tenga nuestra cuenta de iCloud, es magia. También al ser Bluetooth podremos sincronizarlos con cualquier otro dispositivo.

Cuando te los pones suena un sonido que me recuerda al sonido de inicio de los Mac y la caja lleva un pequeño botón para desconectarlos de nuestro iPhone y conectarlos en otro que queramos u otro dispositivo. Los AirPods no pueden caerse de la caja porque están imantados y aunque volquemos la caja no se salen. El cierre de la caja también es magnético. Se cargan con cable lighting que además se incluye en la caja para poder cargarlos en un ordenador o con un cargador usb. Son muchos los detalles que al final justifican un precio que a priori se antoja elevado pero a la larga se agradecen. Puede que más adelante os cuente como me sigue llenado con ellos, y para dentro de unas semanas se espera una actualización de firmware para localizarlos por la App buscar de Apple al igual que ahora mismo podemos localizar nuestro iPhone, Apple Watch, iPad, iPod y Mac.

Publicado por

Jorge Mingorance Sánchez

Usuario Mac desde 2001, apasionado a la tecnología y auténtico fanboy de Apple.