Sonos HiFi

Llevaba tiempo dándole vueltas al tema, ya escribí sobre ello por aquí, estaba buscando un altavoz de calidad para el hogar y la compañía californiana Sonos me llamó bastante la atención. A la espera de una solución por parte de Apple, me contuve durante algún tiempo, pero tras la Keynote de la WWDC me decidí a dar el paso, el HomePod será mejor pero hay que esperar un año y Sonos ofrece algo que a corto plazo Apple no lo tendrá, un completo sistema de Home Cinema.

Modelos y soluciones

El modelo que me he comprado es el más básico, el Play 1. Sonos no te agobia con números y decibelios, al igual que ocurre con Apple sólo te venden la solución. En este caso el modelo básico de Sonos está enfocado a una habitación pequeña o mediana, aunque no especifican el tamaño exacto, por lo que al final todo es relativo, así como el oído que tengamos. Este modelo puede ir bien en un baño, en la cocina, en un dormitorio , un despacho, un patio o jardín, todo vale. Si queremos más potencia podremos optar por el Play 3 o incluso por el Play 5, de mayor tamaño y por lo tanto más potentes. Todos estos pueden juntarse y formar un equipo estéreo o incluso un Home Cinema: dos de estos para la parte trasera, una base o barra bajo la tele y una caja para los bajos.

¿Como funcionan?

El ecosistema de Sonos es otro mundo, la realidad es que son unos altavoces para el hogar sin batería y constantemente conectados a la corriente eléctrica. Esto pese a ser una desventaja, no lo es si lo que buscamos en realidad es la mejor calidad de sonido, y el mayor confort y aislamiento posible. Los altavoces Sonos funcionan a través de una App que los conecta a la red WiFi de casa y a su vez a los servicios de música en streaming que tengamos contratados como Apple Music, Spotify, Deezer, Amazon, etc. Una vez conectados podemos acceder a listas, álbumes, emisoras de radio, etc y guardar incluso favoritos en la misma App ¿Que ocurre entonces? Y aquí llega la magia de Sonos… una vez seleccionemos la lista o lo que sea el mismo altavoz se conectará al servicio para reproducirlo, es decir, si apagamos el iPhone iPad, Mac o PC, Android, etc la música seguirá sonando y podremos pausar, reanudar o cambiar de canción desde el mismo altavoz, y por su puesto ajustar el volumen. Es auténtica magia, ya que si nos quedamos sin batería, recibimos una llamada o una notificación de un mensaje no se interrumpirá la música. Además cualquiera en casa que tenga la App y esté autorizado podrá controlar la música desde su dispositivo, es como tener un varios mandos a distancia repartidos por toda la casa: los móviles, las tabletas, los Apple Watch, los ordenadores,… cualquier dispositivo puede ser un mando a distancia. Además no puedes apagarlo, el altavoz no tiene botón on-off solo un botón play-pause que se puede accionar desde cualquier dispositivo: imagínate que estás tumbado en el sofá y te apetece poner música, no te levantes a encender el altavoz que está en la estantería, solo tienes que coger el dispositivo (móvil, tableta, etc) y poner la música, sin duda el mejor invento.

Crea un hilo musical

Aquí no acaba la cosa, ya que si compras varios altavoces no sólo podrás crear un equipo estéreo con dos de ellos, también podrás crear un hilo musical en casa sincronizando 2, 3, 4 y todos los que quieras en diferentes habitaciones. El sonido sonara sin retardo ni eco, perfectamente sincronizado y podrás controlarlo desde la App de tu dispositivo. Incluso podrás crear varios ambientes musicales: por ejemplo un ambiente en la cocina y salón y otro ambiente en el baño y dormitorios. Puede que a priori resulten caros estos altavoces, pero con la tecnología y calidad que tienen, lo sencillo que resulta configurarlos y usarlos, y las posibilidades que ofrecen se me antojan baratos.

El secreto de su calidad

Los altavoces pese a estar conectados a la corriente permanentemente y resultar pesados, son bastante pequeños para calidad que ofrecen ¿Como es esto posible? Gracias al sonido tridimensional y a un software que optimiza los bajos y agudos en función de la habitación y su ubicación. Cuando conectamos un altavoz Sonos se nos ofrece la posibilidad de sintonizarlos con una tecnología propia llamada TruePlay que emite unos sonidos que son escuchados por el micro de nuestro iPhone, por ejemplo, detectando la acústica de la misma y por tanto creando un sonido óptimo que nos permite escuchar unos bajos y agudos más reales y nítidos evitando distorsiones al subir el volumen. Cuando los escuchas por primera vez se te pone el bello de punta, incluso después de un mes todavía me impresiona como caen los bajos, y la nitidez de los agudos.

En definitiva

Unos altavoces para los amantes 2.0 de la música, sea cual sea el gusto musical. Tendrás a tu disposición los mejores servicios de streaming, con toda la música, podcast y emisoras de radio del mundo en todos los altavoces de tu casa con la mejor calidad de audio. En la web oficial de Sonos podrás pedirlos y si en 30 días no estás satisfecho podrás devolverlos ¿Que más se puede pedir?

¡Oye Siri!

Llevo mucho tiempo detrás de unos buenos altavoces y que sean inalámbricos. Los mejores sin duda en cuanto a calidad son los de la compañía Sonos, que además son compatibles con AirPlay y funcionan a través de la WiFi. Estos auriculares tienen por contra que son para el hogar, quiero decir, que no tienen batería y están todo el rato enchufados a la corriente. El objetivo de los altavoces de Sonos es permanecer fijos en puntos estratégicos de la casa y proporcionar sonido de calidad por todo el hogar como si de un hilo musical se tratase.

Por otro lado están los clásicos ya altavoces Bluetooth que son más pequeños y portátiles y tienen su batería propia. Pero no es mi objetivo este último, ya que resulta tedioso parearlos con cada dispositivo y solo puedes hacerlo con uno, con que con los de Sonos puedes conectar cualquier dispositivo que se encuentre dentro de la red.

La solución está al caer, pero no existe aún en el ecosistema Apple. Los usuarios de la marca necesitamos ya como el comer unos altavoces de gran calidad que se conecten por WiFi a través de AirPlay y ya de paso controle la domótica del hogar y sirva de asistente a su vez con Siri. No es que Apple se vaya a copiar de Alexa, Cortana o el Google Home, es que ha llegado el momento para este producto y después del éxito de los AirPods, la mejora de Siri y un Home Kit en auge, no cabe otra.

Dicen que iría unido al Apple TV también, pero yo no lo creo. Sería un altavoz independiente que nos permitiría escuchar música con gran calidad, invocar a Siri y su conexión seria tan sencilla como la de los AirPods. Aunque la conexión por AirPlay nunca ha sido complicada realmente. Obviamente llegará para navidades y habrá tanta demanda que hasta primavera de 2018 no podremos hacernos con uno. Así que hay tiempo para ahorrar.

El ecosistema de Apple

No podemos negarlo, para disfrutar de un dispositivo de Apple tenemos que disponer de todo su ecosistema. Apple vive de vender hardware y tiene que vendernos todo: el iPhone, el Mac, el iPad, el Apple TV, el Apple Watch y los AirPods. De hecho cualquier producto de Apple nos proporciona una experiencia tan buena que acabamos cayendo en la tentación de comprar otra cosa de Apple, es el llamado efecto halo.

Apple marca la diferencia

Pero está claro que detrás de la manzana no solo hay accionistas avariciosos y economistas inquietos, también hay usuarios fieles a la marca como tú y como yo, que trabajan no sólo por conseguir un gran producto sino también por mejorar un producto que ellos mismos disfrutan a diario y que les gustaría que fuera aún mejor. He aquí entonces la gran diferencia entre Apple y cualquier otra marca, además de ser una marca que fabrica hardware dedicado y software propio, sus empleados usan los productos a diario durante su vida personal, no porque se vean obligados, sino porque lo adoran tanto o más que nosotros los usuarios fanáticos de la marca. Es por esta razón por la que Apple fábrica dispositivos tan dispares que trabajan en conjunto formado todo un ecosistema que a todos se nos antoja caro de mantener al día.

Ciclos de renovación 

Cualquier otra marca intenta crear el todo en uno para vendértelo todo de golpe y cosechar algún que otro pequeño éxito. Pongamos como ejemplo la Surface de Microsoft o cualquier tableta laptop del mercado, o también las Phablets, esos híbridos entre smartphone y tableta. Apple en cambio te vende un Mac para trabajar, un iPad para complementar a tu Mac en el trabajo o disfrutar del ocio en casa, un iPhone para tenerlo todo en movimiento, un Apple Watch como satélite del iPhone y un Apple TV para la televisión del hogar. Esto se traduce en miles de euros para completar ese ecosistema con un margen de 2 años para renovar el iPhone, 4 para renovar el iPad y 6 para renovar el Mac. Si, a priori es un gran desembolso pero a la larga es una gran inversión en la mayoría de los casos porque son productos muy bien fabricados, con materiales de primera por fuera y por dentro, con un soporte posventa digno y actualizaciones de software constantes que permiten que todos estos dispositivos no suelan dar problemas. 

¿Porque cuesta tanto comprar?

Cualquier usuario normal se enfrenta siempre a varios problemas: primero el económico, segundo el moral y en tercer lugar el miedo al cambio. El problema económico es por culpa de la competencia que ofrece siempre productos más baratos y también por el desinterés del usuario por la informática y el mundo digital en general, esto último se dá cada vez menos ya que las nuevas generaciones de usuarios tienen una mentalidad diferente y lo tienen más asumido. El problema moral es más común de lo que nos imaginamos, hay gente que considera inmoral pagar 800€ por un teléfono móvil, y ya no solo esto, es que además se avergüenzan de hacerlo por el que dirán los demás, en vez de gastar tanto… cómprale a tus hijos más ropa o apadrina un niño del tercer mundo, cada cual tiene su opinión y obra en conciencia como quiere, pero es la realidad, nos enfrentamos continuamente a situaciones que nos hacen pensarlo dos veces, aunque realmente no está definido ningún comportamiento como bueno o malo, somos nosotros realmente quienes nos juzgamos a nosotros mismos. Y por último el desinterés por la informática en usuarios más mayores es algo completamente normal, con la vejez nos cuesta más asumir las nuevas tecnologías y obviamente aunque se supone que tenemos más dinero, o al menos tenemos la vida más resuelta no somos capaces de tirarlo en un aparato tan moderno.

Tu vida conectada 

Pero ya no es solo el tenerlo todo y que Apple quiera encasquetarnos todos sus productos para hacer el agosto, es lo bien que funciona todo conectado como si fuera magia. Cuando salgo de casa nunca olvido el iPhone, creo que nadie ya lo hace, pero es que el Apple Watch me lo pongo todos los días cuando me levanto y me está todo el día informando de mi actividad física, la de mis amigos, las notificaciones, el tiempo, etc. Si alguien me llama rápidamente busco mis AirPods y utilizó uno de ellos para contestar la llamada rápidamente, así puedo seguir haciendo lo que sea sin que se me canse la mano de sujetar el iPhone en la oreja. Luego cuando cuelgo me apetece escuchar un podcast o alguna lista de reproducción, me pongo el otro AirPod y desde el Apple Watch con la multitarea o alguna complicación de música accedo rápidamente y selecciono la lista que quiero escuchar. Llegó la hora de trabajar con el Mac o el iPad, me voy a Bluetooth y seleccionó los AirPods para seguir controlando la música desde aquí. Ahora, me vuelven a llamar por teléfono y lo cojo en el Mac o el iPad directamente, sin tener que buscar el iPhone, y contesto los mensajes desde aquí también, por su puesto. Ahora me apetece escuchar mis listas en el equipo de música del salón que tengo conectado al Apple TV, así que enciendo el equipo y por AirPlay envío el sonido al Apple TV que tengo conectado a la tele, o directamente con el mando a distancia del Apple TV me voy a la aplicación de música donde tengo todas mis listas sincronizadas. Si tenemos equipos de la marca Sonos podremos enviar el sonido por AirPlay directamente sin tener que encender la tele y el Apple TV, ademas podremos crear un sistema de sonido inalámbrico por toda casa con varios de estos altavoces. Todo funciona en armonía y sincronizado por lo que disfrutaremos y nos sentiremos realmente muy afortunados de tenerlo todo, aunque siempre sentiremos la envidia y algo de cargo de conciencia del vecino que mira con recelo lo bien que nos lo hemos montado y la cantidad de dinero que hemos malgastado. 

Renovarse o morir

Lo peor es empezar, dar el salto a Apple es duro al principio por el desembolso inicial y el cambio de interface en el sistema operativo. Apple nos lo hace todo más fácil, pero entenderlo al principio es complicado, parece como que todo está al revés, ya vengas de Windows o Android, es el mismo lío al final. Pero el tiempo lo cura todo y cuando comprendes la filosofía de Apple es cuando empiezas a desear otros productos de la compañía. Lo mejor es ir poco a poco para que no se convierta tu vida en una pesadilla, y también para no gastar tanto dinero de golpe. Si realmente queremos estar al día de todo y nos gusta Apple porque disfrutamos todo a tope, te acabas dando cuenta del mercado de segunda mano que tenemos tan grande y bueno. Si dispones de todo el ecosistema, montándotelo bien, podrás ir renovándolo todo poco a poco por la mitad de un sueldo milieurista. Si, por 500€ podrás cambiar cada 2 años de iPhone, cada 4 años de iPad y cada 6 de Mac, incluso té sobra para un Apple Watch cada 3 años. Si vendes tu iPhone por eBay cada 2 años y lo haces justo en el momento oportuno necesitarás 200€, es decir 100€ al año. Para un iPad a los 4 años unos 400€ que serán otros 100€ anuales. Para renovar un Mac de gama media o baja unos 600€, o sea otros 100€ anuales. Y nos sobran 200€ de esos 500€ para un Apple Watch cada 3 años. Si os fijáis cada producto de Apple disminuye su valor unos 100€ al año, pero la esperanza de vida de cada uno es diferente y la inversión no se hará cada año en todos los productos. Una vez hayamos invertido en todo el ecosistema de Apple, si nos gusta podremos mantenerlo al día por muy poco. Esto no quita que por el camino nos encontremos con problemas y la garantía es solo de 2 años. En el caso del iPhone estaremos siempre cubiertos por la garantía si renovamos cada dos años, esta renovación es la más corta ya que el iPhone lo usamos todos los días y sufre más que un iPad o un Mac. También tenemos que tener en cuenta que debemos de proteger nuestro dispositivos con una buena funda, las mejores las de Apple, porque si no lo hacemos y se cae al suelo nuestro dispositivo tendremos que pagar el daño nosotros ya que la garantía no lo cumbre.

Un mundo de accesorios

Los accesorios son otro mundo, tenemos que tener cuidado con lo que compramos ya que volvemos a lo mismo: si gastamos poco obtendremos un mal resultado y por tanto una mala inversión. Yo siempre prefiero los de Apple porque tienen más calidad y están mejor adaptados a sus dispositivos, como es lógico. Comprar fundas protectoras, cables, auriculares, adaptadores es un gasto extra que habrá que asumir sin más remedio, pero que valorando realmente el uso que vayamos a darle y eligiendo bien el producto no tiene porque ser demasiado. Olvídate de vender los accesorios de segunda mano, probablemente no te den nada o una cantidad ridícula, quizás si están en buen estado y vendes muchos a la vez consigas algo digno.

Vende y compra

También es importante saber cuando vender porque por unos días si te despistas tu dispositivo puede bajar de valor. Hay que estar pendiente de las presentaciones de Apple, de la Apple Store y de la fecha de lanzamiento de cada producto. La página web Macsale te dice el valor de tu dispositivo y hay otras web te dicen incluso los años de vida que le quedan a tu dispositivo o el estado de la batería, los ciclos, etc. 

En definitiva…

Si te lo curras un poco, puedes disfrutar de todo un ecosistema Apple si arruinarte, otra cosa será el que dirán los demás cuando te vean con la manzana por todos lados, creerán que te ha tocado la lotería o que te dedicas a negocios de relativa legalidad.

Google Chromecast

No os confundáis, detesto a la compañía de Google porque se dedican a ganar dinero vendiendo información de sus clientes, consiguiendo a cambio más de estos que otras compañías como Apple que al cambio tienen una política de confidencialidad mucho más estricta y por su puesto precios mucho más elevados en dispositivos y servicios.

Os vuelvo a hablar de este pequeño dispositivo que se conecta a la tele y sirve de receptor de audio y vídeo, sistema muy parecido al de Apple, llamado AirPlay, pero que tiene una “ventaja” sobre el sistema de Apple. Dicha ventaja es que no está integrada con el sistema iOS, es decir, una app en concreto se conecta al receptor y transmite el contenido independientemente de lo que este realizando el sistema y resto de aplicaciones. Así, por ejemplo puedo conectar la app de Netflix y ver una película en la tele y al mismo tiempo enviar una canción de Apple Music por bluetooth a unos altavoces, o puedo escuchar música de Spotify por la tele o altavoces conectados con un Google Chromecast Audio y a la vez jugar al Supermario o enviar por AirPlay música  de Apple Music, o una película, o hacer duplicación de un juego en la tele conectada a un Apple TV. Es decir, con Google Chromecast es como si tuviéramos dos dispositivos en uno, puedes hacer dos cosas a la vez sin que una interfiera con la otra ¡Esto si que es multitarea! Y el iPhone 7 no se despeina al hacerlo, estamos hablando de todo un ordenador personal con forma de teléfono, cuya potencia queda bien demostrada con estas cosas.

Por eso, aunque tengas un Apple TV me siento muy feliz de tener un Chromecast porque puedo enviar por Streaming un vídeo a la tele y a la vez, ver otro en el iPhone sin que haya cortes, también porque son baratos y fácil de instalar en casa de familiares o televisiones adicionales que tengamos en casa, un Apple TV es mucho más caro y comprar varios de estos es demasiado para casi cualquiera.

Y también me gusta mucho el Chromecast porque puedes organizar lo que vas a ver desde el móvil, sin tener que cortar la reproducción, me explico: yo estoy viendo vídeos musicales de YouTube en la tele con Chromecast desde el móvil y mientras los veo puedo ir añadiendo a la cola más vídeos sin cortar el que estoy viendo, y todo desde el móvil. Con el Apple TV esto es imposible ya que tengo que salir del vídeo, navegar por los menús y seleccionar otro vídeo y así una y otra vez, y cada vez que quieres cambiar tienes que cortar el vídeo, no es contínuo. Con Netflix igual, mientras termino de ver un capítulo voy buscando el siguiente que quiero ver de otra serie, y así engancha con el siguiente como si estuvieras viendo la tele, sin interrupciones al navegar por menús. Esto podría hacerse con un Apple TV si Apple ser lo propusiera, y la verdad que funciona a las perfección, sin cortes ni pérdidas de calidad en la transmisión, es perfecto.

Con esto no quiero decir que voy a dejar de usar el Apple TV, pero por ejemplo si que voy a ver YouTube con Chromecast y lo usaré para ver películas en otras teles de casa o de familiares. Además, aunque el Apple TV es pequeño, el Chromecast es aún más pequeño y ligero, es sólo un cable, por lo que para llevárselo de viaje es ideal.

Inconvenientes del Chromecast, muchísimos: sólo podemos controlar la reproducción desde la pantalla de bloqueo o panel de control con YouTube, Chromecast no es compatible con todo ni lo será nunca (Apple Music por ejemplo), tampoco se puede controlar desde el Apple Watch (salvo la app de YouTube que ya si ser puede).

Smart Battery Case

No he podido resistirme a comprar esta funda tan fea que a mi me parece preciosa y que proporciona a mi iPhone 7 el doble de autonomía. Si, el iPhone pesa más y es más grande pero… llegar al final del día con batería no tiene precio.

Cuesta 119€ pero se adapta como un guante al iPhone, esta hecha de silicona, la misma que las fundas convencionales de Apple y su tacto es inigualable. Ha sido una funda muy criticada por la batería que sobresale por la parte de atrás, que parece una joroba. Yo realmente no lo creo, la veo muy bonita y gracias a que sólo sobre sale la batería conserva la línea de las fundas convencionales aparentando ser más delgado de lo que en realidad es. De hecho la gente de mi entorno apenas ha notado que la llevo encima, parece que llevo la de silicona convencional. Quien la nota más soy yo, que a parte de tener más autonomía, pesa considerablemente más y en la mano se nota el grosor, el peso para mal porque la mano se cansa más, y en grosor para bien porque es más fácil agarrarlo, y sinceramente a penas abulta más en mi bolsillo.

La Smart Battery Case hace una carga y descarga inteligente. Cuando se la pones al iPhone siempre se descarga primero la funda y después la batería del iPhone. Cuando la cargas ocurre al revés, carga primero el iPhone y después la funda. Y esto ocurre porque todo se carga con un solo cable lightning sin tener que usar cables USB. La prioridad al cargar tiene su sentido, es mejor descargar la funda primero y así tenemos la opción de quitarla cuando se descargue y ponerla a cargar por separado mientras seguimos usando el iPhone y no tenemos que parar a cargar el iPhone. Cuando cargamos las dos cosas a la vez, tiene prioridad la batería del iPhone que es el que queremos usar con más urgencia y la batería después que siempre podemos quitar del iPhone y seguir cargando. El sentido es tener siempre a nuestras disposición el iPhone, las 24 horas. Es como si tuviéramos baterías intercambiables, como en las viejas cámaras de vídeo o las baterías de las cámaras réflex. Siempre dispondremos de energía para estar todo el día dándole al iPhone. Y extraer la funda, así como incorporarla al iPhone es realmente sencillo, mucho más fácil que con las fundas convencionales, ya que sólo hay que plegar la parte superior e introducir el iPhone o extraerlo. 

Si quitamos la funda tenemos en la parte interior un botón con un LED que nos indica el estado de la batería con una luz roja, naranja o verde dependiendo del estado.

Una cosa que me gusta de esta funda es que protege mucho mejor el iPhone que la funda de silicona o las de piel convencionales ya que la parte inferior cubre totalmente los altavoces y el micrófono. Las fundas convencional dejan totalmente al aire esta zona que acaba dañándose por los golpes y arañandose por el roce del lightning al ponerlo a cargar. En la parte inferior contamos con dos ranuras por donde sale el audio y entra el sonido para el micrófono. Quizás en principio afea un poco la línea del iPhone, pero protege super bien esa parte, y tanto como el sonido que sale del altavoz como el que entra para el micro se oye perfecto, o incluso mejor.

Lo que no me gusta es que aumenta mucho el peso y se cansa uno cuando lo sujetas con una sola mano.

En cuando a autonomía realmente duplica la autonomía del iPhone, así que mejor imposible, sobre todo cuando sales de viaje y tiras mucho de 4G que es lo que más gasta realmente. Lo bueno es que siempre que necesites más puedes quitar la funda y cargarla a parte mientras sigues usando el iPhone, 24 horas non-stop.

WD My Cloud

Acabo de comprar un disco duro wifi Western Digital My Cloud de 2TB, que está especialmente pensado para hacer copias de seguridad de todos nuestros dispositivos (iPhone, iPad, etc) incluso el Mac, a través de Time Machine. El objetivo, mío personal, de comprar este disco duro era otro, ya que quería usarlo como NAS, siendo consciente de que este no es realmente un NAS, aunque se acerca bastante.

El resultado de esta compra ha sido bastante positivo ya que no esperaba gran cosa de este dispositivo y me ha sorprendido gratamente. Para empezar la configuración es casi nula, es como la de un Mac, enchufar y listo. Solo hay que registrase en My Cloud para subir los archivos a una nube personal y controlar nuestro disco duro remotamente cuando estemos fuera de casa. El resto de configuración es cosa nuestra, si queremos cambiar algo a nuestro antojo. Otra cosa que me ha sorprendido mucho es la seguridad que tiene el sistema con una carpeta pública y la posibilidad de crear usuarios a voluntad con mas o menos privilegios. Y por último me ha sorprendido también que WD ha optado por hacer las copias de seguridad con Time Machine, que como bien sabemos es el mejor sistema de copia de seguridad que existe, o al menos el mas popular y fácil de configurar; un detalle a tener en cuenta es que podemos ajustar el porcentaje de disco duro que queremos usar para hacer las copias de seguridad, así no invadiremos el resto tampoco tendremos que realizar una partición para ello. También, se me olvidaba, tiene un puerto USB al que podremos conectar otro disco duro de cualquier tamaño y marca ampliando así el WD y con el que podremos también gestionar la seguridad y privilegios, algo sin duda bueno ya que así no nos veremos limitados solo a los 2TB.

Lo bueno de este disco duro es que es casi como un NAS, lleva dentro un pequeño ordenador personal que se encarga de gestionar el disco duro sin tener que conectarlo al Mac, solo deberemos conectarlo por ethernet o wifi y la verdad que es una gozada ya que funciona súper rápido y te olvidas de ir cargando con discos usb todo el rato. Lo malo es que no es un NAS, es decir, viene con un sistema cerrado al que no podremos instalarle aplicaciones, solo usarlo con cosaco duro y ya estás, si queremos usar aplicaciones, como por ejemplo Transmission para descargar torrent, deberemos usar el Mac. No obstante, por el hecho de no ir cargando por la casa con discos duros conectados, ya merece la pena su compra.

En cuanto a precios será cuestión de gustos, ya que por 150€ que cuesta este WD My Cloud de 2TB te puedes comprar un NAS Synology con disco de 2TB si lo pillas de oferta en Amazon, por ejemplo. También puedes comprar una Raspberry Pi con un disco duro externo de 2TB, pero en estos dos últimos casos deberás instalar un sistema Linux y configurarlo usando el terminal de OSX, así que si no entendéis del tema mejor no arriesgarse, aunque siempre podremos aprender con los miles de tutoriales que hay por internet o preguntándole a alguien. En mi caso he optado por este disco duro por 2 razones, la primera por no complicarme la vida configurando, y la segunda porque lo he pillado de oferta a 99€ en Auchan.

En cuanto a estética él dispositivo en si es bonito y no demasiado grande, yo lo he puesto junto al router conectado por ethernet y queda bien, la verdad. Las aplicaciones para Mac y iOS son decentes, pero podrían mejorar. Yo con el Mac uso Finder para gestionar los archivos y lo configuró a través de la web que va bastante bien.

Las copias de seguridad con Time Machine son lo mejor, ya que sin conectar nada a nuestro Mac tendremos una copia cada hora de todos nuestros archivos, configuraciones y sistema del Mac, y podremos acceder a él con la sencillez y facilidad de Time Machine. Hay una carpeta habilitada para ello dentro de disco duro que podremos configurar para que ocupe más o menos espacio y nombrarla como queramos. El resto lo hace OSX, simplemente seleccionando la carpeta compartida en red, montándola automáticamente y copiando los archivos en ella como si de un disco duro externo se tratase, o como si tuviéramos un Time Capsule. Realmente este WD My Cloud es casi como un Time Capsule de Apple, pero sin la parte del AirPort, no podemos confirmar en el una red inalámbrica.

Yo lo estoy usando a parte de para hacer copias de seguridad de mi Mac, para guardar mis pelis y acceder a ellas a través de Infuse Pro instalado en iPhone, iPad y Apple TV, y va francamente rápido, la configuración es tan sencilla que apenas tardo un minuto en hacerlo. La carpeta compartida en forma de disco wifi aparece sobre la marcha, la selecciono y listo, ya puedo ver todas las pelis y series. También he probado bajar torrent directamente en el desde el Mac y no hay corte alguno y la velocidad es impresionante, me ha sorprendido. Por contra no podremos sustituir un disco duro defectuoso o ampliarlo por otro de mayor capacidad, es un disco duro “de usar y tirar”.

En definitiva un buen producto calidad-precio que casi sin hacer nada nos permitirá acceder en la red de casa o en plena calle a cualquiera de nuestros archivos. Merece la pena por precio y configuración cero. Si no, puedes optar por Synology o Raspberry Pi que aportan mucho más pero en detrimento de sencillez y configuración.

Smart Connector II

Imaginaos para que más puede utilizar Apple este nuevo Smart Connector, las posibilidades pueden ser casi infinitas. Parece mentira que tres agujeros puedan aportar tanto. 

Esta vez se me ocurre que Apple podría utilizar está nueva conexión para introducir nuestro iPhone 7 Pro en unas gafas de realidad virtual, aprovechando que se ha puesto de moda ahora. Quizás Apple tenga preparado un modelo de gafas de realidad virtual que funcionen con este tipo de conexión. O quizás sean las compañías de terceros las que se lancen a crear un accesorio de realidad virtual compatible con este tipo de conexión. 

Yo la verdad que soy un poco reacio a la realidad virtual, no le veo utilidad y no me parece realmente sano engancharse unas gafas a la cabeza y mirar nuestro iPhone retro iluminado a unos pocos centímetros de nuestros ojos, a mí me produce mareo y dolor de cabeza, sinceramente. 

En cambio sí que me parecería realmente útil si Apple lanzase una pantalla 4K con un diseño similar al iMac en el que pudiéramos insertar nuestro iPhone o posarlo sobre la peana de dicha pantalla, por ejemplo para usar nuestro iPhone como ordenador personal, cambiando la interface del sistema operativo, no sin dejar de ser iOS, pero pareciendose más a OSX y con el que podamos usar nuestro ratón wireless. Mientras cargamos nuestro iPhone podríamos usarlo en una gran pantalla para retocar las fotos que hemos hecho, hacer un montaje de vídeo, o simplemente trabajar con software de iOS adaptado a una pantalla de 21 pulgadas. Obviamente este pequeño iPhone debería contar ya con al menos 4GB de RAM y un nuevo chip A10X capaz de mover tal cantidad de pixeles y sin despeinarse. Entonces sí que estaríamos hablando de la era post PC.

Como veis la posibilidades del iPhone se multiplican por mil con este Smart Connector y aún se me ocurren más cosas que os iré contando en próximos posts.