¡Pasada de Festival!

Un año más Apple ha puesto a disposición de cualquiera y de forma gratuita una serie de conciertos de artistas hiper conocidos y otros no tanto que han asistido como teloneros y nos han dejado como no podría ser de otra manera un muy buen sabor de boca. Desde Londres, la cuna de los mejores músicos y artistas del mundo, Apple Music Festival se retransmite cada año por estas fechas y no deja indiferente a nadie. De hecho cada año sigo preguntándome porque Apple no cobra por verlos, ya que la calidad tanto del evento como de la retransmisión es impecable.

Ver un concierto de en directo pese a los fallos o defectos que pueda presentar la actuación es todo un deleite para los sentidos, y más aún cuando asistes en cuerpo y alma. Pero si lo ves en casa ya es otro cantar, en Apple Music Festival si dispones de una buena tele en HD, una conexión decente a internet y unos buenos altavoces estéreo podrás sentirte casi como si estuvieras allí. La realización y el espectáculo en general es impresionante, el despliegue es digno de Apple y la calidad rezuma en cualquiera de sus espectáculos.

Ver un concierto en directo es la mejor forma de descubrir a un artista, verlo tocar un instrumento, cantar, bailar y hablar con el público lo dice todo de un artista y cada año con Apple Music Festival yo personalmente descubro una gran cantidad de ellos que luego escucho durante todo el año. Da igual el género que más te guste, puedes incluso descubrir géneros que desconocías, si te gusta la música, no dudes en ver estos conciertos, es gratis y altamente recomendable.

Los artistas ya ganan dinero con los conciertos, vender música para ellos ya es secundario por la piratería a consecuencia como no del salto tan grande que estamos viviendo. Hay que cambiar la forma de pensar, nuestros hábitos u la forma en la que gastar nuestro dinero. Parece que el negocio del streaming va viento en popa pero por poco tiempo, la competencia es feroz y pronto la música se distribuirá gratuitamente. Estos conciertos son ahora mismo un gran impulso y motivo para que muchos de nosotros decidamos pagar por la música y también decidamos asistir en directo a un concierto.

Si estáis leyendo esto daos prisa para ver los conciertos de Apple Music Festival ya que están disponibles por tiempo limitado en iTunes, la App Música en iOS, la web de Apple y el Apple TV.

Auriculares para zurdos

Resulta que existen auriculares para zurdos y he podido comprobarlo con mis nuevos Mpow bluetooth 4.1 que solo funcionan con el Apple Watch cuando lo llevas en la muñeca derecha, es decir, si eres zurdo. Aunque si no lo eres siempre puedes llevar encima el iPhone también, me refiero a la hora de salir a correr, pero no olvides ponerte el brazalete deportivo de el brazo derecho porque si no nada de nada, y todo esto se debe a que el receptor bluetooth de dichos auriculares se encuentra en la oreja derecha y si llevas el emisor en el lado opuesto al salir a correr se corta la conexión continuamente, lo cual hace insufrible escuchar música mientras corres.

Por lo demás no puedo quejarme ya que solo me han costado 20€ en Amazon, que es quien los fabrica y comercializa. El sonido no está nada mal, aunque hay que tener los oídos bien cerrados por los tapones que incorpora, si no es así a lo mejor necesitas cambiarlos por unos mas grandes o quizás más pequeños, que la misma caja incorpora. Lo mejor es que se acoplan súper bien a la cabeza, no se mueven absolutamente nada, la música siempre se oye igual por mucho que te muevas.

Los auriculares incorporan un mando en el auricular derecho desde el cual podemos responder a una llamada, colgar la misma, ajustar el volumen y controlar la música. La batería dura 8 horas y 1 una semana en reposo lo cual hace que te olvides de estar todo el día cargando. Si estás en casa tranquilamente se oyen bien hasta una distancia de 10 metros incluso a través de pareces. Lo que no llevan muy bien es el movimiento, que es precisamente para lo que se supone que están hechos.

Los tapones aíslan mucho, pero tampoco demasiado, lo cual me gusta ya que no me escucho el pulso ni la respiración, y se agradece la verdad. Otra cosa mala es su fragilidad, están hechos de un plástico malo que los hacen frágiles y los tornillos al no ser de aluminio acaban oxidándose con el sudor a la larga, según he leído. También el mando a distancia acaba fallando al mojarse con el sudor haciéndolo definitivamente inservible.

Otra cosa buena es que puedes parear hasta dos dispositivos, una voz en off y en inglés te avisa de que se ha establecido la conexión. La conexión es rápida y limpia. Cuando te los pruebes por primera vez te resultare extraño como quedan, no los fuerces porque son muy frágiles y podrían romperse. Deja que ellos mismo se amolden a tu cabeza y tus oídos. Los uso para realizar las tareas del hogar, para hacer spinning, para cocinar, hasta me voy al cuarto de baño con ellos y son tan cómodos y ligeros que apenas los sientes y puedo hasta cambiarme de ropa con ellos puestos, increíble.

Yo de momento estoy contento, pese a tener que llevar el iPhone encima, en el lado derecho, para evitar las interferencias, y pese a que nada mas sacarlo de la caja se le cayó un tornillo, y estoy contento porque son muy cómodos, no se oyen nada mal, son hiper baratos y definitivamente no tengo que pelearme con los cables. Con el tiempo quizás me haga con unos PowerBeats, pero por ahora la hucha no da para más, 200€ me parece excesivo.

La era inteligente

El otro día hacía referencia al Apple Watch con respecto a lo que para mí sería imprescindible en él, lo que realmente le daría un valor, un sentido y una función en el ecosistema de Apple. Hasta la fecha sólo tenemos dispositivos duplicados, triplicados e incluso cuadriplicados porque tenemos un iPhone con nuestro reproductor de música, nuestro procesador de textos, nuestra aplicación del tiempo, nuestra biblioteca de fotos, etc; y nuestro iPad con nuestro reproductor de música, nuestro procesador de textos, nuestro… y un Mac con lo mismo otra vez y ahora el Apple Watch comienza a tenerlo todo otra vez. Al final el consumidor que no es tonto se plantea comprar un solo producto y mandar el resto a paseo, y que mejor producto que un iPhone que lo tiene absolutamente todo incluido un módem 4G y una aplicación para hacer llamadas con la SIM de nuestro operador favorito. El iPhone es un producto con una potencia incuestionable que incluso se puede conectar a un monitor externo o un televisor con un cable HDMI por ejemplo y usarlo como un ordenador ¿Y para que queremos más? Efectivamente, comprar mas dispositivos es tirar el dinero, es por ello por lo que han comenzado a descender las ventas del iPad y del mercado de tablets en general puesto que esto mismo está ocurriendo en Android también y más ahora con móviles de pantallas mastodónticas y cámaras de fotos que rózan el acabado profesional.

Bien pues esto puede que cambie de aquí a poco, Apple lo está haciendo ya o va a comenzar a hacerlo de aquí a nada. El Apple Watch a nacido dependiente del iPhone y aunque ahora va a poder portar aplicaciones nativas va a seguir siendo una pieza clave en el ecosistema de Apple. Seguramente los ingenieros de Apple habrán puesto todos sus dispositivos sobre la mesa y el jefe habrá dicho, vamos a organizarnos… El iPhone es un móvil que dispone de GPS, 4G, WiFi y lo llevamos siempre encima, él será el encargado de rastrear todo el día donde nos encontramos, el encargado de buscar redes WiFi y conexión a redes móviles, también será nuestro dispositivo de bolsillo en el que haremos cualquier tipo de consulta, jugaremos o trabajaremos sentados en el parque o en el metro. El Apple Watch es el ayudante, el se va a encargar de medir nuestros pasos y de informarnos en cada momento, será nuestro asistente, el que nos guíe durante todo el día, él nos dirá si va a llover, si tenemos que ir a trabajar, que turno tenemos, cuanto tiempo vamos a tardar según el tráfico, donde se encuentra nuestra familia, si falta leche en el frigo y si hemos apagado todas las luces de casa. Parte de esta información estará gestionada por el Apple TV, este será nuestro mayordomo en casa, el sereno que nos abrirá la puerta y nos pondrá al día de las tareas del hogar, de las películas y series que aún no hemos visto, de la temperatura interior y del trabajo que debamos terminar en casa. El nuevo Apple TV sería una especie de servidor personal capaz de detectar todos los dispositivos que hay en casa y repartir las tareas a cada uno. Por ejemplo, estoy en el sofá, leyendo un blog en Reeder con mi iPad Mini y le digo a mi Apple Watch “Oye Siri”, “Quiero escuchar música”… si en ese momento tengo los auriculares puestos en el iPad Mini comenzaría a sonar la música en ellos, pero si no sonaría por los altavoces del mismo iPAd Mini, o sonaría por el Apple TV a través de los altavoces conectados a ellos o por un Airport Express, según la cercanía a la que nos encontremos. Si tenemos el iPad conectado a unos altavoces Bluetooth o auriculares se escuharía en ellos entonces. En el mismo sofá donde nos encontramos el Apple Watch nos informaría del tiempo que nos queda antes de salir de casa para ir al trabajo, analizaría el tráfico, si está lloviendo y las tareas a completar antes de salir. Por ejemplo, me vibraría el reloj, giro muñeca y el mismo me dice te queda media hora para salir y tienes que comer y vestirte. Llegamos a casa y el Apple Watch me informa que tenemos 3 mensajes sin leer, 30 artículos favoritos sin leer y 2 capítulos pendientes de nuestra serie favorita, pero antes nos hace una sugerencia para cenar dependiendo de los ingredientes disponibles en casa. No hace falta tener un sensor en el frigorífico para ello, sólo una lista que iremos tachando conforme acabemos y volveremos a tachar cuando compremos de nuevo. También tendremos nuestra lista de recetas organizadas en el iPad con los ingredientes que necesitamos y el tiempo que necesitamos para hacerlo.

El iPad quedaría en este caso relegado a la vida en el hogar, a la cocina, los juegos, la lectura y el trabajo incluso fuera de casa, en cuna cafetería, el tren o el avión haciendo una discriminación de las aplicaciones según la red en la que nos encontremos. La inteligencia cobraría un papel muy importante y repartiría las tareas según cuando y donde nos encontremos. Así por ejemplo si vamos conduciendo nuestro coche en ningún momento el Apple Watch nos enviaría una notificación de Real Racing por ejemplo anunciando una nueva actualización. Si estamos en la red del trabajo tampoco lo haría y si por el contrario nos encontráramos en casa tampoco lo haría del trabajo. Si estamos sentados frente al Mac en nuestro despacho de casa, trabajando, las notificaciones no llegarían al Mac para no entretenernos ni distraernos, solo llegarían las importantes al Apple Watch con una leve vibración y sin sonido. A la hora de acostarnos la alarma se fijaría automáticamente según el horario de trabajo que tenemos al día siguiente y las tareas a realizar antes. Si el reloj se queda en la muñeca sonaría una primera alarma silenciosa en forma de vibración para no molestar a la parienta, que nos despertaría en un ciclo de sueño adecuado para no comenzar el día con mal pie. Si no le hacemos mucho caso y seguimos acostados el Apple Watch volvería a intentarlo con una alarma con sonido e iría aumentando el volumen poco a poco, si seguimos acostados la alarma comenzaría a sonar en el Apple Watch de la parienta hasta que por fin nos pusiéramos en pie. Si por el contrario el Apple Watch está en la mesilla de noche sonaría directamente con una alerta sonora. Al levantarnos si es fin de semana y tenemos por costumbre poner música con el desayuno, el Apple TV se encargará de ello.

Todo esto es posible hoy día, solo se requiere un software actualizado en nuestros dispositivos y a Apple le interesa vendernos todo su arsenal así que no descarto que todo esto sea posible en breve y si a además le añadimos Apple Car Play, el futuro coche de Apple que ya se encuentra horneándose en el cuartel general de Cupertino, sin a penas darnos cuenta lo tendremos todo con nosotros muy pronto. También será posible vivir esta experiencia sólo con un iPhone por ejemplo, o con un iPhone y un Apple Watch también, pero no será lo mismo.

Me quedo con Apple Music

Tras un par de semanas escuchando música en este nuevo servicio de Apple en streaming definitivamente me quedo con él, y no es que estuviera decidiendo entre este y Spotify por ejemplo, estaba decidiendo entre seguir bajando música de forma ilegal y subiendola a iTunes Match o apagar cada mes por Apple Music.

Ya te digo, prefiero Apple Music y vale su precio por es realmente un buen servicio pese a su interface algo complicada al principio y los errores que tuvo tras su lanzamiento, ya solventados. El servicio ofrece un catálogo bastante amplio, el mas grande que existe en streaming y sinceramente, aun no he echado de menos algún título que no esté disponible. A mí me gusta gran variedad de música, desde el pop internacional hasta el metal, pasando por la música electrónica y el dance. Reconozco que hay muy buena música en todos los estilos y disfrutar de cualquier genero a golpe de clic es maravilloso, pero no es como un huevo que se echa a freir, Spotify a estado ahí mucho tiempo y no me ha convencido al 100% y eso que lo he probado tres veces de forma gratuita o casi: la primera vez fue la prueba gratuita de un mes, la segunda igual pero en una cuenta francesa que tuve que abrirme al cambiar mi lugar de residencia y la tercera han sido los tres meses de prueba a 1€ que aun sigue vigente y ya no utilizo. Apple Music no es que sea excesivamente mejor que Spotify pero cuenta con un catálogo de listas de reproducción de mas calidad, una integración abismal con todos los dispositivos de Apple y Siri, el asistente de voz. Es increible que con solo levantar tu muñeca y decir “Oye Siri, ponme algo de U2” automáticamente comience a reproducirse una lista aleatoria con las mejores canciones de U2 en tu iPhone que quizás tengas conectado por Bluetooth o AirPlay a tus equipo HiFi o aunos auriculares mientras caminas o vas en el coche.

Volviendo al tema de las listas de reproducción, quizás es donde más poder tenga este servicio frente a la competencia, tenemos no solo gran variedad sino también gran calidad. Son listas creadas por profesionales de las música y no por algoritmos automatizados como ya ocurría en Spotify, y se nota… vaya si se nota. Podemos escuchar simplemente listas por géneros, listas personalizadas para cada situación (en el coche, desayunando, preparando la comida, estudiando, haciendo deporte, etc), listas por artista, emisoras de radio de música relacionada con un artista, listas de colabroaciones, listas de dj famosos o profesionales del mundillo, listas de grandes éxitos, listas de novedades, y un largo etc… Elegir una lista en Apple Music es tan complicado como elegir menú en un restaurante americano, al final lo mejor es escoger lo primero que veas y si no te gusta cambiar. Si, Spotify tambien tiene todo esto, pero en menor cantidad y la elección es de menor calidad, al final te cansas de escuchar lo mismo una y otra vez. En Apple Music descubres hasta canciones con mas de 30 años que te cautivan como si acabaran de salir del horno, no se como lo hacen.

La calidad es otro cantar, no es que tenga un oido extremadamente fino, pero se nota la calidad del audio, y eso que tiene menos bitrate que Spotify. La calidad ACC es claramente superior al MP3 y eso se nota en cualquier género que escuches. Yo para difrutar bien de la música utilizo unos monitores Edirol de 15W+15W conectados por fibra óptica al Apple TV y envío el sonido por AirPlay desde iPhone, el cual controlo desde el Apple Watch. Cuando escucho la música con auriculares utilizo los de Apple que dan una calidad bastante buena y unos bajos increíbles. No es que esta sea la mejor manera de escuchar música pero el resultado es bastante bueno y cualquier artista o profesional de la música lo hará de la misma forma, piensa que este servicio es para todos, no solo para los pobres frikis con un iPhone. Estamos hablando de Apple y de Beats, una alianza de calidad que está dando la cara al gran mundo de la música y todos los que la componen.

El control al principio se hace complicado y todavía hay algunas cosas que deberían mejorarse. Cuando llevas un tiempo utilizándolo le pillas el manejo y ya no puedes vivir sin él. Hay que saber distinguir bien el contenido que hay en cada pestaña: en “Para ti” encontrarás música actual y antigua que se amolda a tu gusto, cuando inicia sesión por primera vez debes de decirle a Apple Music cuales son tus gustos a partir del género y artistas favoritos. Haciendo bien este paso encontrarás después listas muy interesantes en esta primera sección. La siguiente sección se llama “Nuevo” y te ofrece gran cantidad de álbumes y artistas nuevos para descubrir, aunque a veces no sepas que poner, escucha cualquier álbum que acabarás descubriendo siempre algo nuevo e interesante. Cuando veas algo que te guste podrás pulsar sobre las opciones de la canción, álbum o artista y añadirlo a tu música y después si quieres añadirlo también a una lista de reproducción que tengas offline para escuchar sin conexión a internet por ejemplo. La sección Radio te permite escuchar no sólo la emisora Beats 1 sino también emisoras de radio personalizadas por género, artistas, etc. En connect puedes ver vídeos, fotos y citas interesantes de los artistas a los que sigues, incluso escribir un mensaje ¡Puede que te respondan! Por último está la sección de biblioteca con tus listas personalizadas.

Cabe destacar tres maneras de adquirir y escuchar música con iTunes y la aplicación música de iOS. La primera es la clásica, comprando las canciones en iTunes a unos 10€ el álbum y 1€ la canción. La segunda es pagando una suscripción anual a iTunes Match de 25€ con la que podrás subir todos tus CDs a la nube o música descargada ilegalmente. La tercera es pagando 10€ al mes por Apple Music o 15€ por la opción familiar (hasta 6 unidades familiares), en el momento en el que dejas de pagar no podrás reproducir tus listas. Estos tres métodos son totalmente compatibles y funcionan fusionados perfectamente, de manera que podrás comprar un álbum por 10€ y tenerlo para tí para toda la vida en tu cuenta de Apple, podrás tener toda tu música ripeada de un cd o descargada en la nube mientras pagues los 25€ de Apple Music, y podrás escuchar cualquier canción en Apple Music mientras pagues la cuota de 10€ al mes. Si dejas de pagar al final sólo podrás escuchar la música de has comprado y la que has ripeado o descargado ilegalmente, sincronizándo esta última por cable o através de WiFi o descargando desde iTunes la que hayamos comprado. Como véis las opciones son bien variadas y podremos optar por el servicio que mas nos convenza, aunque quizás con el tiempo iTunes Match acabe desapareciendo, ya que carece de sentido ya con Apple Music y la suscripción anual te limita mucho a la hora de cambiar tu cuenta de país y te obliga a pagar todo un año de golpe.

Algo que me ha llamado la atención es que podremos suscribirnos a Apple Music sin tarjeta de crédito simplemente comprando un tarjeta regalo de iTunes de 10€ por lo que Apple Music está al alcance de cualquiera, un niño con un iPod Touch puede comprar en un supermercado una tarjeta de iTunes por 10€ y probar 3 meses el servicio grátis y después di quiere continuar un mes mas usando esos 10€, después cada vez podrá recargar con tarjetas de 10, 15, 20, 50 ó 100€ como si de una cuenta prepago se tratase. Si dejas de pagar no podrás reproducir la música añadida desde Apple Music pero conservarás todas las listas por si deseas volver el mes que viene por ejemplo.

Viendo lo visto Apple ha conseguido recuperar la confianza de las discográficas y artístas, ponerse al día con sistema de distribución de música moderno y competente y deja la puerta abierta al futuro con videos músicales de producción propia y quizás porque no un servicio de televisión a la carta e incluso cine, si han triunfado con este servicio porque no con un servicio de televisión tipo Netflix, hay quien baraja incluso que Apple esté creando su propio sistema de televisión y produzca incluso series propias. Esto no ha echo mas que empezar…