Apple InEar

Recientemente he adquirido unos auriculares de tapón de Apple. Ya los tenía de antes pero se rompieron y he decidido volver a ellos por el aislamiento que ofrecen. Es una delicia aislarte del mundo en determinados momentos y concentrarte en la tarea que estás haciendo. Con los EarPods esto no es posible porque están diseñados para ser usados sobre cualquier terreno y permiten la entrada de sonido del exterior para evitar accidentes, vamos… bajo mi punto de vista.

Los auriculares InEar gracias a los tapones de silicona que incorporan hacen el vacío en el interior de nuestro oído y permiten incluso escuchar la música a un nivel mucho más bajo que con los EarPods ya que no necesitamos sustituir el ruido del exterior.

Cuando todo el mundo echaba pestes de los auriculares de Apple, antes de que Jonathan Ive inventara los EarPods, yo decidí comprar estos auriculares InEar y quede bastante satisfecho con ellos por el aislamiento tan grande que proporcionaban y su calidad cristalina. Cuando salieron los EarPods quede maravillado por la calidad de sus bajos y por el mando a distancia con control de volumen y eliminación de ruidos, la calidad era claramente superior pero carecían de ese aislamiento que solo en determinados momentos necesitaba. Así que acabé usando los dos auriculares, según las circunstancias del momento, aunque la calidad de los EarPods era claramente superior. Al final los auriculares InEar acabaron rompiéndose y muriendo como antes de los EarPods siempre lo hacían los auriculares de Apple: solo se escuchaba por uno de los auriculares y el mando dejaba de funcionar, a parte de que el plástico de estos se cristalizó con los cambios de temperatura y acabó quebrándose.

Tras más de un año sin ellos he sufrido lo mío en determinados momentos en los que necesitaba aislarme y es por ello por lo que me he decido a comprarlos de nuevo no sin llevarme una agradable sorpresa: ahora son mejores.

Los nuevos auriculares InEar son mejores porque para empezar incorporan el mando con micro de los EarPods con control de volumen y cancelación de ruido. Pero es que además el material con el que está fabricado es superior y el sonido muy superior. Con deciros que ahora el sonido de los EarPods me parece mucho más sucio, los bajos en los InEar son mucho más finos y el sonido mucho más cristalino. El único defecto que le veo es que al aislar tanto se oye demasiado el roce de los cables con cualquier superficie como el abrigo, la barba o incluso el aire. Su precio tampoco es una ventaja la verdad costando casi el doble que los EarPods, pero sinceramente son mis favoritos y para mí merece la pena su precio.

Publicado por

Jorge Mingorance Sánchez

Usuario Mac desde 2001, apasionado a la tecnología y auténtico fanboy de Apple.