Sonos HiFi

Llevaba tiempo dándole vueltas al tema, ya escribí sobre ello por aquí, estaba buscando un altavoz de calidad para el hogar y la compañía californiana Sonos me llamó bastante la atención. A la espera de una solución por parte de Apple, me contuve durante algún tiempo, pero tras la Keynote de la WWDC me decidí a dar el paso, el HomePod será mejor pero hay que esperar un año y Sonos ofrece algo que a corto plazo Apple no lo tendrá, un completo sistema de Home Cinema.

Modelos y soluciones

El modelo que me he comprado es el más básico, el Play 1. Sonos no te agobia con números y decibelios, al igual que ocurre con Apple sólo te venden la solución. En este caso el modelo básico de Sonos está enfocado a una habitación pequeña o mediana, aunque no especifican el tamaño exacto, por lo que al final todo es relativo, así como el oído que tengamos. Este modelo puede ir bien en un baño, en la cocina, en un dormitorio , un despacho, un patio o jardín, todo vale. Si queremos más potencia podremos optar por el Play 3 o incluso por el Play 5, de mayor tamaño y por lo tanto más potentes. Todos estos pueden juntarse y formar un equipo estéreo o incluso un Home Cinema: dos de estos para la parte trasera, una base o barra bajo la tele y una caja para los bajos.

¿Como funcionan?

El ecosistema de Sonos es otro mundo, la realidad es que son unos altavoces para el hogar sin batería y constantemente conectados a la corriente eléctrica. Esto pese a ser una desventaja, no lo es si lo que buscamos en realidad es la mejor calidad de sonido, y el mayor confort y aislamiento posible. Los altavoces Sonos funcionan a través de una App que los conecta a la red WiFi de casa y a su vez a los servicios de música en streaming que tengamos contratados como Apple Music, Spotify, Deezer, Amazon, etc. Una vez conectados podemos acceder a listas, álbumes, emisoras de radio, etc y guardar incluso favoritos en la misma App ¿Que ocurre entonces? Y aquí llega la magia de Sonos… una vez seleccionemos la lista o lo que sea el mismo altavoz se conectará al servicio para reproducirlo, es decir, si apagamos el iPhone iPad, Mac o PC, Android, etc la música seguirá sonando y podremos pausar, reanudar o cambiar de canción desde el mismo altavoz, y por su puesto ajustar el volumen. Es auténtica magia, ya que si nos quedamos sin batería, recibimos una llamada o una notificación de un mensaje no se interrumpirá la música. Además cualquiera en casa que tenga la App y esté autorizado podrá controlar la música desde su dispositivo, es como tener un varios mandos a distancia repartidos por toda la casa: los móviles, las tabletas, los Apple Watch, los ordenadores,… cualquier dispositivo puede ser un mando a distancia. Además no puedes apagarlo, el altavoz no tiene botón on-off solo un botón play-pause que se puede accionar desde cualquier dispositivo: imagínate que estás tumbado en el sofá y te apetece poner música, no te levantes a encender el altavoz que está en la estantería, solo tienes que coger el dispositivo (móvil, tableta, etc) y poner la música, sin duda el mejor invento.

Crea un hilo musical

Aquí no acaba la cosa, ya que si compras varios altavoces no sólo podrás crear un equipo estéreo con dos de ellos, también podrás crear un hilo musical en casa sincronizando 2, 3, 4 y todos los que quieras en diferentes habitaciones. El sonido sonara sin retardo ni eco, perfectamente sincronizado y podrás controlarlo desde la App de tu dispositivo. Incluso podrás crear varios ambientes musicales: por ejemplo un ambiente en la cocina y salón y otro ambiente en el baño y dormitorios. Puede que a priori resulten caros estos altavoces, pero con la tecnología y calidad que tienen, lo sencillo que resulta configurarlos y usarlos, y las posibilidades que ofrecen se me antojan baratos.

El secreto de su calidad

Los altavoces pese a estar conectados a la corriente permanentemente y resultar pesados, son bastante pequeños para calidad que ofrecen ¿Como es esto posible? Gracias al sonido tridimensional y a un software que optimiza los bajos y agudos en función de la habitación y su ubicación. Cuando conectamos un altavoz Sonos se nos ofrece la posibilidad de sintonizarlos con una tecnología propia llamada TruePlay que emite unos sonidos que son escuchados por el micro de nuestro iPhone, por ejemplo, detectando la acústica de la misma y por tanto creando un sonido óptimo que nos permite escuchar unos bajos y agudos más reales y nítidos evitando distorsiones al subir el volumen. Cuando los escuchas por primera vez se te pone el bello de punta, incluso después de un mes todavía me impresiona como caen los bajos, y la nitidez de los agudos.

En definitiva

Unos altavoces para los amantes 2.0 de la música, sea cual sea el gusto musical. Tendrás a tu disposición los mejores servicios de streaming, con toda la música, podcast y emisoras de radio del mundo en todos los altavoces de tu casa con la mejor calidad de audio. En la web oficial de Sonos podrás pedirlos y si en 30 días no estás satisfecho podrás devolverlos ¿Que más se puede pedir?

¡Oye Siri!

Llevo mucho tiempo detrás de unos buenos altavoces y que sean inalámbricos. Los mejores sin duda en cuanto a calidad son los de la compañía Sonos, que además son compatibles con AirPlay y funcionan a través de la WiFi. Estos auriculares tienen por contra que son para el hogar, quiero decir, que no tienen batería y están todo el rato enchufados a la corriente. El objetivo de los altavoces de Sonos es permanecer fijos en puntos estratégicos de la casa y proporcionar sonido de calidad por todo el hogar como si de un hilo musical se tratase.

Por otro lado están los clásicos ya altavoces Bluetooth que son más pequeños y portátiles y tienen su batería propia. Pero no es mi objetivo este último, ya que resulta tedioso parearlos con cada dispositivo y solo puedes hacerlo con uno, con que con los de Sonos puedes conectar cualquier dispositivo que se encuentre dentro de la red.

La solución está al caer, pero no existe aún en el ecosistema Apple. Los usuarios de la marca necesitamos ya como el comer unos altavoces de gran calidad que se conecten por WiFi a través de AirPlay y ya de paso controle la domótica del hogar y sirva de asistente a su vez con Siri. No es que Apple se vaya a copiar de Alexa, Cortana o el Google Home, es que ha llegado el momento para este producto y después del éxito de los AirPods, la mejora de Siri y un Home Kit en auge, no cabe otra.

Dicen que iría unido al Apple TV también, pero yo no lo creo. Sería un altavoz independiente que nos permitiría escuchar música con gran calidad, invocar a Siri y su conexión seria tan sencilla como la de los AirPods. Aunque la conexión por AirPlay nunca ha sido complicada realmente. Obviamente llegará para navidades y habrá tanta demanda que hasta primavera de 2018 no podremos hacernos con uno. Así que hay tiempo para ahorrar.

El ecosistema de Apple

No podemos negarlo, para disfrutar de un dispositivo de Apple tenemos que disponer de todo su ecosistema. Apple vive de vender hardware y tiene que vendernos todo: el iPhone, el Mac, el iPad, el Apple TV, el Apple Watch y los AirPods. De hecho cualquier producto de Apple nos proporciona una experiencia tan buena que acabamos cayendo en la tentación de comprar otra cosa de Apple, es el llamado efecto halo.

Apple marca la diferencia

Pero está claro que detrás de la manzana no solo hay accionistas avariciosos y economistas inquietos, también hay usuarios fieles a la marca como tú y como yo, que trabajan no sólo por conseguir un gran producto sino también por mejorar un producto que ellos mismos disfrutan a diario y que les gustaría que fuera aún mejor. He aquí entonces la gran diferencia entre Apple y cualquier otra marca, además de ser una marca que fabrica hardware dedicado y software propio, sus empleados usan los productos a diario durante su vida personal, no porque se vean obligados, sino porque lo adoran tanto o más que nosotros los usuarios fanáticos de la marca. Es por esta razón por la que Apple fábrica dispositivos tan dispares que trabajan en conjunto formado todo un ecosistema que a todos se nos antoja caro de mantener al día.

Ciclos de renovación 

Cualquier otra marca intenta crear el todo en uno para vendértelo todo de golpe y cosechar algún que otro pequeño éxito. Pongamos como ejemplo la Surface de Microsoft o cualquier tableta laptop del mercado, o también las Phablets, esos híbridos entre smartphone y tableta. Apple en cambio te vende un Mac para trabajar, un iPad para complementar a tu Mac en el trabajo o disfrutar del ocio en casa, un iPhone para tenerlo todo en movimiento, un Apple Watch como satélite del iPhone y un Apple TV para la televisión del hogar. Esto se traduce en miles de euros para completar ese ecosistema con un margen de 2 años para renovar el iPhone, 4 para renovar el iPad y 6 para renovar el Mac. Si, a priori es un gran desembolso pero a la larga es una gran inversión en la mayoría de los casos porque son productos muy bien fabricados, con materiales de primera por fuera y por dentro, con un soporte posventa digno y actualizaciones de software constantes que permiten que todos estos dispositivos no suelan dar problemas. 

¿Porque cuesta tanto comprar?

Cualquier usuario normal se enfrenta siempre a varios problemas: primero el económico, segundo el moral y en tercer lugar el miedo al cambio. El problema económico es por culpa de la competencia que ofrece siempre productos más baratos y también por el desinterés del usuario por la informática y el mundo digital en general, esto último se dá cada vez menos ya que las nuevas generaciones de usuarios tienen una mentalidad diferente y lo tienen más asumido. El problema moral es más común de lo que nos imaginamos, hay gente que considera inmoral pagar 800€ por un teléfono móvil, y ya no solo esto, es que además se avergüenzan de hacerlo por el que dirán los demás, en vez de gastar tanto… cómprale a tus hijos más ropa o apadrina un niño del tercer mundo, cada cual tiene su opinión y obra en conciencia como quiere, pero es la realidad, nos enfrentamos continuamente a situaciones que nos hacen pensarlo dos veces, aunque realmente no está definido ningún comportamiento como bueno o malo, somos nosotros realmente quienes nos juzgamos a nosotros mismos. Y por último el desinterés por la informática en usuarios más mayores es algo completamente normal, con la vejez nos cuesta más asumir las nuevas tecnologías y obviamente aunque se supone que tenemos más dinero, o al menos tenemos la vida más resuelta no somos capaces de tirarlo en un aparato tan moderno.

Tu vida conectada 

Pero ya no es solo el tenerlo todo y que Apple quiera encasquetarnos todos sus productos para hacer el agosto, es lo bien que funciona todo conectado como si fuera magia. Cuando salgo de casa nunca olvido el iPhone, creo que nadie ya lo hace, pero es que el Apple Watch me lo pongo todos los días cuando me levanto y me está todo el día informando de mi actividad física, la de mis amigos, las notificaciones, el tiempo, etc. Si alguien me llama rápidamente busco mis AirPods y utilizó uno de ellos para contestar la llamada rápidamente, así puedo seguir haciendo lo que sea sin que se me canse la mano de sujetar el iPhone en la oreja. Luego cuando cuelgo me apetece escuchar un podcast o alguna lista de reproducción, me pongo el otro AirPod y desde el Apple Watch con la multitarea o alguna complicación de música accedo rápidamente y selecciono la lista que quiero escuchar. Llegó la hora de trabajar con el Mac o el iPad, me voy a Bluetooth y seleccionó los AirPods para seguir controlando la música desde aquí. Ahora, me vuelven a llamar por teléfono y lo cojo en el Mac o el iPad directamente, sin tener que buscar el iPhone, y contesto los mensajes desde aquí también, por su puesto. Ahora me apetece escuchar mis listas en el equipo de música del salón que tengo conectado al Apple TV, así que enciendo el equipo y por AirPlay envío el sonido al Apple TV que tengo conectado a la tele, o directamente con el mando a distancia del Apple TV me voy a la aplicación de música donde tengo todas mis listas sincronizadas. Si tenemos equipos de la marca Sonos podremos enviar el sonido por AirPlay directamente sin tener que encender la tele y el Apple TV, ademas podremos crear un sistema de sonido inalámbrico por toda casa con varios de estos altavoces. Todo funciona en armonía y sincronizado por lo que disfrutaremos y nos sentiremos realmente muy afortunados de tenerlo todo, aunque siempre sentiremos la envidia y algo de cargo de conciencia del vecino que mira con recelo lo bien que nos lo hemos montado y la cantidad de dinero que hemos malgastado. 

Renovarse o morir

Lo peor es empezar, dar el salto a Apple es duro al principio por el desembolso inicial y el cambio de interface en el sistema operativo. Apple nos lo hace todo más fácil, pero entenderlo al principio es complicado, parece como que todo está al revés, ya vengas de Windows o Android, es el mismo lío al final. Pero el tiempo lo cura todo y cuando comprendes la filosofía de Apple es cuando empiezas a desear otros productos de la compañía. Lo mejor es ir poco a poco para que no se convierta tu vida en una pesadilla, y también para no gastar tanto dinero de golpe. Si realmente queremos estar al día de todo y nos gusta Apple porque disfrutamos todo a tope, te acabas dando cuenta del mercado de segunda mano que tenemos tan grande y bueno. Si dispones de todo el ecosistema, montándotelo bien, podrás ir renovándolo todo poco a poco por la mitad de un sueldo milieurista. Si, por 500€ podrás cambiar cada 2 años de iPhone, cada 4 años de iPad y cada 6 de Mac, incluso té sobra para un Apple Watch cada 3 años. Si vendes tu iPhone por eBay cada 2 años y lo haces justo en el momento oportuno necesitarás 200€, es decir 100€ al año. Para un iPad a los 4 años unos 400€ que serán otros 100€ anuales. Para renovar un Mac de gama media o baja unos 600€, o sea otros 100€ anuales. Y nos sobran 200€ de esos 500€ para un Apple Watch cada 3 años. Si os fijáis cada producto de Apple disminuye su valor unos 100€ al año, pero la esperanza de vida de cada uno es diferente y la inversión no se hará cada año en todos los productos. Una vez hayamos invertido en todo el ecosistema de Apple, si nos gusta podremos mantenerlo al día por muy poco. Esto no quita que por el camino nos encontremos con problemas y la garantía es solo de 2 años. En el caso del iPhone estaremos siempre cubiertos por la garantía si renovamos cada dos años, esta renovación es la más corta ya que el iPhone lo usamos todos los días y sufre más que un iPad o un Mac. También tenemos que tener en cuenta que debemos de proteger nuestro dispositivos con una buena funda, las mejores las de Apple, porque si no lo hacemos y se cae al suelo nuestro dispositivo tendremos que pagar el daño nosotros ya que la garantía no lo cumbre.

Un mundo de accesorios

Los accesorios son otro mundo, tenemos que tener cuidado con lo que compramos ya que volvemos a lo mismo: si gastamos poco obtendremos un mal resultado y por tanto una mala inversión. Yo siempre prefiero los de Apple porque tienen más calidad y están mejor adaptados a sus dispositivos, como es lógico. Comprar fundas protectoras, cables, auriculares, adaptadores es un gasto extra que habrá que asumir sin más remedio, pero que valorando realmente el uso que vayamos a darle y eligiendo bien el producto no tiene porque ser demasiado. Olvídate de vender los accesorios de segunda mano, probablemente no te den nada o una cantidad ridícula, quizás si están en buen estado y vendes muchos a la vez consigas algo digno.

Vende y compra

También es importante saber cuando vender porque por unos días si te despistas tu dispositivo puede bajar de valor. Hay que estar pendiente de las presentaciones de Apple, de la Apple Store y de la fecha de lanzamiento de cada producto. La página web Macsale te dice el valor de tu dispositivo y hay otras web te dicen incluso los años de vida que le quedan a tu dispositivo o el estado de la batería, los ciclos, etc. 

En definitiva…

Si te lo curras un poco, puedes disfrutar de todo un ecosistema Apple si arruinarte, otra cosa será el que dirán los demás cuando te vean con la manzana por todos lados, creerán que te ha tocado la lotería o que te dedicas a negocios de relativa legalidad.

iPad Mini 4

Estoy enamorado de este iPad por dos motivos, primero su tamaño y segundo algo que no tenía el iPad Mini 3: una delgadez extrema, una pantalla increíble y la multitarea. Ahora comprendo la campaña que está haciendo Apple para que lo usemos en el trabajo como si fuera un Mac o un PC. Realmente pese a la enorme cantidad de críticas que ha recibido el pobre iPad, sobre todo porque no ha seguido el rumbo de la Surface o cualquier otra tableta de Android. Lo que sí ha conseguido es mantener una cuota de mercado increíble, que por algo será ¿No? El caso es que me he dejado llevar por las opiniones de casi todos los blog, podcast, vídeos, etc que critican al iPad y a su versión de iOS, tan descafeinada, que a mí viéndola ahora mismo funcionando bajo mis dedos no me lo parece en absoluto.

Un gran salto del iPad Mini 3 al iPad Mini 4

Después de casi tres años con mi iPad Mini 3 estaba deseando que Apple lanzara un nuevo modelo porque me encanta su tamaño Mini, puedo llevarlo en mi bolsa bandolera, tiene un tamaño ideal para mi hija de 6 años, y su pantalla se ve increíblemente bien para el tamaño tan pequeño que tiene. En el caso del iPad Mini todo mejora, porque además de llevar un chip A8 incorpora 2GB de RAM, permitiendo por fin usar la multitarea. Pero lo que más me ha llamado la atención es la delgadez extrema del dispositivo, siendo exactamente igual de plano que el mando del Apple TV 4. Esta delgadez se debe a que la pantalla no es doble, no hay espacio entre la pantalla y el cristal protector, siendo eso sí, más frágil, difícil y más costoso sustituirla en caso de rotura. A esta característica hay que añadirle una superficie mate anti-reflejos que permite trabajar con mayor comodidad sin esos molestos reflejos muy habituales en el cristal del iPad Mini 3. Esta última es una característica que ya tiene el iPad Pro y que incorporaban también los antiguos iPad Air que ya han desaparecido, siendo sustituidos por los nuevos iPad a secas que han vuelto a las antiguas pantallas más gruesas y menos frágiles. Este nuevo iPad queda como iPad de 9,7 pulgadas, de gama baja, con características no tan innovadoras pero con un rendimiento increíble y un precio insuperable de 399€.

Mi iPad Mini 4 es de 32GB y lo conseguí en una oferta de liquidación de stock en El Corte Inglés por 369€, ya que Apple ha eliminado todos los iPad Mini de 16, 32 y 64GB dejando solo el modelo de 128GB por 479€. Elegí bajar de los 64GB a parte de por precio, porque he cambiado el uso que le doy ahora, antes lo usaba mucho mi hija para ver películas que había descargado por torrente y como viajábamos mucho, necesitaba tenerlas almacenadas en el iPad. Ahora como hemos vuelto a España, viajaremos menos, y bueno… ahora tenemos Netflix y por fin se pueden descargar sus películas, por lo que esos 64GB que tenía ya no hacen falta, con 32GB es más que suficiente.

Este iPad es ideal también para llevarlo en la bolsa y sacarlo en una cafetería o cualquier lugar público y escribir un artículo, leer blogs, ver una peli o vídeo de YouTube. Si tienes unos AirPods todo mejora, ya que se conectan automáticamente sin tener que desligarlos del iPhone, y la comodidad se multiplica por 1.000 ya que no tienen cable, y puedes agarrar el iPad sin la molesta clavija de jack o lighting. Como ya he dicho el tamaño es ideal, porque tiene muchas más pulgadas que un iPhone 7 Plus pero las justas para a cualquier parte sin que suponga una molestia. Apple debería darle un buen lavado de cara a este modelo y lanzar un modelo Pro con mucha más potencia ya que según a lo que te dediques puede suponer una gran ventaja este tamaño. 

Más que una multitarea

El iPad Mini 4 es el primer iPad en este tamaño que incorpora 2GB de RAM para soportar la multitarea real en iOS. Y no basta con que te vayas a una Apple Store y la pruebes, hay que comprobarlo en el día a día con tus documentos y apps favoritas. En principio lo que hace esta interface es dividir la pantalla en 2 pudiendo usar dos aplicaciones a la vez. Algo que se agradece más de lo que te puedes imaginar, ya que las apps en este sistema operativo siempre se abren a pantalla completa y pasar de una a otra, aunque usemos gestos, se hace pesado a la hora de trabajar en serio con un iPad. Pero esta multitarea es algo más que dividir la pantalla en dos, podemos volver al escritorio y regresar a nuestras dos apps abiertas previamente sin perder nada, también podremos pasar de una App a otra tanto en la ventana izquierda como la derecha, y todo con gestos, sin tener que usar el botón de inicio. Es increíble ver cómo las apps se adaptan al tamaño que tengan ocupando un tercio de la pantalla o la mitad. El tamaño del iPad Mini no importa, todo se ve muy bien y no hacen falta gafas para leer ni nada parecido. Al final el tamaño hay que tenerlo en cuenta solo en función del uso que queramos darle, ya que la resolución es tan enorme como la de cualquier otro iPad, la pantalla retina es increíblemente real hasta el punto que parece una hoja de papel retro iluminada. No quiero ni imaginarme cuando Apple fabrique iPads con pantalla Amoled, el salto será aún más impresionante si cave.

Más ventajas del iPad Mini 4

Pero aquí no terminan las ventajas del iPad Mini 4 y es que este modelo trae consigo una amalgama de fundas de silicona que puedes incorporar al dispositivo solo para cubrir la parte trasera, solo la pantalla o ambas a la vez, característica que no existía en el modelo anterior ni existe ahora en el nuevo iPad, solo queda disponible para los iPad Pro. En el nuevo iPad solo está disponible la Smart Cover roja “Product Red” que cubre solo la pantalla. Este movimiento por parte de Apple me lleva a pensar que todo estará enfocado al nuevo iPad Pro con muchas más y mejores características, y por supuesto mucho más caro que el iPad.

¿Que pasará entonces con el iPad Mini?

Todo indica que el próximo iPad Mini, efectivamente será Pro y costará mucho más caro que el actual, es por ello que Apple ha dejado solo el modelo de 128GB disponible Pro 479€, para que no suponga un salto de precio muy brusco cuando lancen los nuevos iPad Mini Pro, o simplemente iPad Pro de 7,9 pulgadas.

Así pues quedará un modelo clásico, de gama baja, llamado iPad que contará con un tamaño de 9’7 pulgadas, menos características, una sola opción configurarle, unas sola funda de un solo color, un tamaño mayor y un precio más ajustado.

Con vistas al futuro

Adoro mi iPhone 7, pero reconozco que un iPad cubre otras necesidades que tengo dado su mayor tamaño de pantalla, la multitarea e interface mejorada que presenta el iPad con respecto al iPhone. Puede sustituir al Mac en ciertos aspectos pero no en todos, de ahí la gran diferencia de precio entre un iPad y un MacBook por ejemplo. Aunque algunos modelos Pro puedan igualarse en precio a modelos básicos de Mac, el destino final al que vaya ser utilizado cambiará finalmente nuestra decisión.

En mi caso un Mac solo lo utilizaría para entrar en ciertas web incompatibles aún con iOS, para descargar torrents y poco más. En cambio un iPad lo usaría para escribir y diseñar o retocar imágenes. A estos usos habría que añadirle los que ya existen para mi iPhone (Mail, Mensajes, Safari, FaceTime, etc), y también los propios de consumo para un iPad (Netflix, YouTube, dibujo, juegos, etc). Quiere decir esto que un iPad será la mejor elección en mi caso. Si fuera por ejemplo un desarrollador de aplicaciones necesitaría un Mac porque es imposible hoy día hacerlo desde un iPad, ya que no existe Xcode para iOS, y no hay posibilidad alguna de conectar por el momento un iPhone u otro iPad al mismo para probar la app que estemos desarrollando. Para trabajar con Final Cut ocurre igual y con Logic exactamente igual. Como este no es mi caso ni creo que lo sea, mi compra ideal será un iPad Pro a medio plazo, dejando este iPad Mini para mi hija o la portabilidad extrema.

Realmente cada vez descargo menos torrent y puedo contar con los dedos de una mano las web no compatibles con iOS. Teniendo un MacBook Air en casa, nos podemos apañar perfectamente con él para esos menesteres.

El porque de este cambio

He cambiado del iPad Mini 3 al 4 para ganar algunas características como la multitarea real, el chip A8 que mantendrá más tiempo actualizado mi iPad Mini, su pantalla ultra fina y las fundas de silicona de Apple. He perdido 32GB de capacidad que me puedo permitir prescindir hoy por hoy de ellas. 

Mis imprescindibles

Ya no puedo vivir sin ellos, los uso cada día a todas horas y los sigo queriendo como el primer día.

Hablo del iPhone 7 de 128GB, los 2 GB de RAM, el 3D Touch, el Taptic Engine, el Touch ID, el estabilizador óptico, de la resistencia al agua y como no esos 128GB imposibles de llenar lo hacen para mi una herramienta totalmente imprescindible en mi vida ya que es mi iPad, mi Mac y mi teléfono, es decir, lo es todo.

Hablo también del Apple Watch, un gran aliado del iPhone, su mano derecha: las notificaciones, la App de actividad, el control de Apple Music, predicción del tiempo, las alarmas, el temporizador, el cronómetro, las esferas modulares, las correas intercambiables, la corona digital, la carga por inducción, etc… es decir, todo un mundo de posibilidades que hacen aún más interesante, si cabe, al iPhone.

Hablo también de los nuevos miembros de la familia, los AirPods, esos grandes que son tan pequeños que apenas los sientes, salvo por el cosquilleo de sus bajos en tus oídos, esos que acarician hora tras hora tus sentidos, con una batería inagotable, la caja para guardarlos ¡Parece magia! Es un placer llevarlos, es un placer usarlos y es un placer guardarlos, solo quiero salir a la calle y ponérmelos.

Hablo de la Smart Battery Case, solo para el iPhone 7, con la que tendrás más del doble de batería, es decir, que podrás usar el iPhone sin parar durante el todo el día, SIN PARAR, TODO EL DÍA, y te sobrará al final del día, TE SOBRARÁ. Todavía no puedo creerlo. Además, el iPhone y la funda se cargan con un mismo cable, a la vez, dando prioridad siempre al iPhone, quiero decir que el iPhone se carga primero y se descarga el último, de forma automática, sin que tengas que hacer nada, más del doble de batería, INCREÍBLE. Un iPhone que no se queda sin batería, el sueño de cualquiera.

Hablo de Apple Music, un servicio de música perfecto, que está actualizándose continuamente con TOOODA la música, TODA. Descarga, borra, vuelve a descargar, crea infinitas listas, y si te cansas siempre hay algo nuevo para escuchar. Es como ser rico y permitirte un disco cada día o diez, los que quieras y con mucha calidad, chapeau !

Hablo de Netflix, tu serie favorita al instante, con ADSL, con fibra, 3G o LTE, que más da, ahí lo tienes todo, en tu iPhone, faltan horas al día y días a la semana para verlo todo, sigue viéndolo en la tele luego, con el Apple TV, el Chromecast, el iPad, el Mac, etc. El precio, de risa y puedes descargar, borrar y volver a descargar todo lo que quieras, ver una serie en mitad de la calle, en la cama o en la cocina, HD o 4K, donde quieras y como quieras, un placer, digno de los dioses.

Y ya no es cada una de ellas, son todas juntas: guardar cientos de episodios, miles de canciones, y grabar cientos de vídeos de 1080p a 60 fps para luego verlos tranquilamente, sin problemas de batería, controlar la reproducción o enviar un mensaje con el Apple Watch mientras lo ves y escuchas todo y con unos AirPods que no molestan en tus oídos y cuya batería parece inagotable. Todo esto es el ecosistema de Apple y funciona, tan bien que parece mentira, el primer día, el segundo, la semana siguiente, 2 meses después y 4 años más tarde ¡Esto es Apple!

I Love AirPods

Ya tengo los Airpods y son increíbles. Tras dos meses de espera por fin he podido conseguirlos. En concreto los reservé en el APR Rossellimac, aquí en Granada, y casi con todas mis esperanzas pérdidas el sábado me llamaron para confirmarme que podía ir a recogerlos el lunes. Así que sin más dilación fui corriendo a por ellos.

No son unos simples auriculares, ocurre igual que con el Apple Watch. El secreto está en lo fáciles que son de usar y lo cómodos que son. ¿Pero con estas bondades se puede realmente superar a cualquier otro auricular bluetooth? Una cosa lleva a la otra: al ser fáciles de utilizar los usas con todos tus dispositivos Apple y al ser tan cómodos no te los quitas nunca. No os voy a hablar de la tecnología que llevan porque ya lo sabréis de sobra, pero si os puedo contar que suenan impecables, los graves y los agudos están muy equilibrados y con Apple Music se escuchan de miedo.

Todavía no me puedo creer que mi iPhone envíe todo el sonido a los dos auriculares a la vez y se sincronicen a la perfección, escuchando un perfecto estéreo, que asusta a veces incluso. Sin ir más lejos está misma mañana pensaba que alguien venía con una radio encendida por mi casa ya que no aíslan del exterior y como no pesan nada te olvidas de que los llevas puestos.

Al margen de que cada persona tenemos las orejas diferentes, si tienes suerte de que no se te caigan o te hagan daño al usarlos durante un tiempo prolongado, cuesta acostumbrarse a llevarlos porque no los sientes, y al principio tienes una sensación continua de que se van a caer y los vas a perder. Luego te acostumbras y te das cuesta de que no se caen con tanta facilidad. Tienes que darle un golpe o hacer el pino para que se caigan. Pero si que resulta incómoda esa sensación al principio.

El sonido no deja de sonar mal en ningún momento, hagas lo que hagas siguen sonando perfectamente. Recuerdo que con los EarPods con el cable al darle tirones se acababan despegando de los oídos y dejaban de oírse bien los graves. Ahora como no hay cables los auriculares permanecen en su sitio todo el rato y se oye igual siempre, con sus graves correspondientes.

Siempre están cargados porque siempre se guardan en su caja para que no se pierdan o se estropeen y como tienes 24 horas de batería es francamente complicado que te quedes sin batería. A no ser que te olvides de cargar la caja de vez en cuando. Apple de nuevo lo ha vuelto a hacer, ha reinvéntalo los auriculares bluetooth. Los AirPods son pequeños, igual que los EarPods con cable, se oyen muy bien y siempre están cargados. Encima son tan fáciles de usar que me atrevo a a decir que son prácticamente insuperables. Para conectarlos solo hay que abrir la caja cerca del iPhone y aceptar cuando salga una ventana con ellos. A partir de ahí se conectaran solos al dispositivo que esté sonando en ese momento y tenga nuestra cuenta de iCloud, es magia. También al ser Bluetooth podremos sincronizarlos con cualquier otro dispositivo.

Cuando te los pones suena un sonido que me recuerda al sonido de inicio de los Mac y la caja lleva un pequeño botón para desconectarlos de nuestro iPhone y conectarlos en otro que queramos u otro dispositivo. Los AirPods no pueden caerse de la caja porque están imantados y aunque volquemos la caja no se salen. El cierre de la caja también es magnético. Se cargan con cable lighting que además se incluye en la caja para poder cargarlos en un ordenador o con un cargador usb. Son muchos los detalles que al final justifican un precio que a priori se antoja elevado pero a la larga se agradecen. Puede que más adelante os cuente como me sigue llenado con ellos, y para dentro de unas semanas se espera una actualización de firmware para localizarlos por la App buscar de Apple al igual que ahora mismo podemos localizar nuestro iPhone, Apple Watch, iPad, iPod y Mac.

Google Chromecast

No os confundáis, detesto a la compañía de Google porque se dedican a ganar dinero vendiendo información de sus clientes, consiguiendo a cambio más de estos que otras compañías como Apple que al cambio tienen una política de confidencialidad mucho más estricta y por su puesto precios mucho más elevados en dispositivos y servicios.

Os vuelvo a hablar de este pequeño dispositivo que se conecta a la tele y sirve de receptor de audio y vídeo, sistema muy parecido al de Apple, llamado AirPlay, pero que tiene una “ventaja” sobre el sistema de Apple. Dicha ventaja es que no está integrada con el sistema iOS, es decir, una app en concreto se conecta al receptor y transmite el contenido independientemente de lo que este realizando el sistema y resto de aplicaciones. Así, por ejemplo puedo conectar la app de Netflix y ver una película en la tele y al mismo tiempo enviar una canción de Apple Music por bluetooth a unos altavoces, o puedo escuchar música de Spotify por la tele o altavoces conectados con un Google Chromecast Audio y a la vez jugar al Supermario o enviar por AirPlay música  de Apple Music, o una película, o hacer duplicación de un juego en la tele conectada a un Apple TV. Es decir, con Google Chromecast es como si tuviéramos dos dispositivos en uno, puedes hacer dos cosas a la vez sin que una interfiera con la otra ¡Esto si que es multitarea! Y el iPhone 7 no se despeina al hacerlo, estamos hablando de todo un ordenador personal con forma de teléfono, cuya potencia queda bien demostrada con estas cosas.

Por eso, aunque tengas un Apple TV me siento muy feliz de tener un Chromecast porque puedo enviar por Streaming un vídeo a la tele y a la vez, ver otro en el iPhone sin que haya cortes, también porque son baratos y fácil de instalar en casa de familiares o televisiones adicionales que tengamos en casa, un Apple TV es mucho más caro y comprar varios de estos es demasiado para casi cualquiera.

Y también me gusta mucho el Chromecast porque puedes organizar lo que vas a ver desde el móvil, sin tener que cortar la reproducción, me explico: yo estoy viendo vídeos musicales de YouTube en la tele con Chromecast desde el móvil y mientras los veo puedo ir añadiendo a la cola más vídeos sin cortar el que estoy viendo, y todo desde el móvil. Con el Apple TV esto es imposible ya que tengo que salir del vídeo, navegar por los menús y seleccionar otro vídeo y así una y otra vez, y cada vez que quieres cambiar tienes que cortar el vídeo, no es contínuo. Con Netflix igual, mientras termino de ver un capítulo voy buscando el siguiente que quiero ver de otra serie, y así engancha con el siguiente como si estuvieras viendo la tele, sin interrupciones al navegar por menús. Esto podría hacerse con un Apple TV si Apple ser lo propusiera, y la verdad que funciona a las perfección, sin cortes ni pérdidas de calidad en la transmisión, es perfecto.

Con esto no quiero decir que voy a dejar de usar el Apple TV, pero por ejemplo si que voy a ver YouTube con Chromecast y lo usaré para ver películas en otras teles de casa o de familiares. Además, aunque el Apple TV es pequeño, el Chromecast es aún más pequeño y ligero, es sólo un cable, por lo que para llevárselo de viaje es ideal.

Inconvenientes del Chromecast, muchísimos: sólo podemos controlar la reproducción desde la pantalla de bloqueo o panel de control con YouTube, Chromecast no es compatible con todo ni lo será nunca (Apple Music por ejemplo), tampoco se puede controlar desde el Apple Watch (salvo la app de YouTube que ya si ser puede).

Smart Battery Case

No he podido resistirme a comprar esta funda tan fea que a mi me parece preciosa y que proporciona a mi iPhone 7 el doble de autonomía. Si, el iPhone pesa más y es más grande pero… llegar al final del día con batería no tiene precio.

Cuesta 119€ pero se adapta como un guante al iPhone, esta hecha de silicona, la misma que las fundas convencionales de Apple y su tacto es inigualable. Ha sido una funda muy criticada por la batería que sobresale por la parte de atrás, que parece una joroba. Yo realmente no lo creo, la veo muy bonita y gracias a que sólo sobre sale la batería conserva la línea de las fundas convencionales aparentando ser más delgado de lo que en realidad es. De hecho la gente de mi entorno apenas ha notado que la llevo encima, parece que llevo la de silicona convencional. Quien la nota más soy yo, que a parte de tener más autonomía, pesa considerablemente más y en la mano se nota el grosor, el peso para mal porque la mano se cansa más, y en grosor para bien porque es más fácil agarrarlo, y sinceramente a penas abulta más en mi bolsillo.

La Smart Battery Case hace una carga y descarga inteligente. Cuando se la pones al iPhone siempre se descarga primero la funda y después la batería del iPhone. Cuando la cargas ocurre al revés, carga primero el iPhone y después la funda. Y esto ocurre porque todo se carga con un solo cable lightning sin tener que usar cables USB. La prioridad al cargar tiene su sentido, es mejor descargar la funda primero y así tenemos la opción de quitarla cuando se descargue y ponerla a cargar por separado mientras seguimos usando el iPhone y no tenemos que parar a cargar el iPhone. Cuando cargamos las dos cosas a la vez, tiene prioridad la batería del iPhone que es el que queremos usar con más urgencia y la batería después que siempre podemos quitar del iPhone y seguir cargando. El sentido es tener siempre a nuestras disposición el iPhone, las 24 horas. Es como si tuviéramos baterías intercambiables, como en las viejas cámaras de vídeo o las baterías de las cámaras réflex. Siempre dispondremos de energía para estar todo el día dándole al iPhone. Y extraer la funda, así como incorporarla al iPhone es realmente sencillo, mucho más fácil que con las fundas convencionales, ya que sólo hay que plegar la parte superior e introducir el iPhone o extraerlo. 

Si quitamos la funda tenemos en la parte interior un botón con un LED que nos indica el estado de la batería con una luz roja, naranja o verde dependiendo del estado.

Una cosa que me gusta de esta funda es que protege mucho mejor el iPhone que la funda de silicona o las de piel convencionales ya que la parte inferior cubre totalmente los altavoces y el micrófono. Las fundas convencional dejan totalmente al aire esta zona que acaba dañándose por los golpes y arañandose por el roce del lightning al ponerlo a cargar. En la parte inferior contamos con dos ranuras por donde sale el audio y entra el sonido para el micrófono. Quizás en principio afea un poco la línea del iPhone, pero protege super bien esa parte, y tanto como el sonido que sale del altavoz como el que entra para el micro se oye perfecto, o incluso mejor.

Lo que no me gusta es que aumenta mucho el peso y se cansa uno cuando lo sujetas con una sola mano.

En cuando a autonomía realmente duplica la autonomía del iPhone, así que mejor imposible, sobre todo cuando sales de viaje y tiras mucho de 4G que es lo que más gasta realmente. Lo bueno es que siempre que necesites más puedes quitar la funda y cargarla a parte mientras sigues usando el iPhone, 24 horas non-stop.

El iPhone 7

El pasado lunes 21 de noviembre en cuanto puse mis pies en territorio español rompí la hucha y me lancé de cabeza a comprar el nuevo iPhone 7 de Apple junto a una funda negra de silicona en El Corte Inglés con sus dos años de garantía, un seguro de robo o atraco por 3 meses y financiado en 3 meses sin intereses, con la tarjeta de El Corte Inglés.

El terminal es un iPhone 7 de 128GB en color negro mate, la pantalla es de 4’7 pulgadas y cuesta 879€. Al principio me planteé dar el salto directamente a las 5’5 pulgadas y suplantar definitivamente mi iPad Mini con el Plus, pero al agarrar el iPhone de 4’7 me di cuenta que tenía una pantalla impresionante y que quizás un salto de las 4 pulgadas a las 5’5 sería demasiado.

Tras un par de meses con él tengo que decir que estoy encantado, han sido muchos cambios: ahora tengo 3D Touch, Taptic Engine, resistencia al agua, altavoces estéreo, Touch ID más rápido, el doble de capacidad, 2GB de RAM, procesador A10 Fusion, cámara de 12MPX con estabilizador óptico, cámara FaceTime de 7MPX, flash cuatritono, conexiones inalámbricas mucho más rápidas, mejor batería, carcasa de aluminio 7000 en color negro mate, pantalla LCD muy mejorada con unos colores y contraste más naturales. No si me dejo algo, pero la lista de novedades para mí es interminable, por lo que no puedo estar más contento.

La primera diferencia que encontré fue el tamaño de la pantalla que ahora me permite escribir mejor y cometo menos errores al tener teclas más grandes. La velocidad en todos los aspectos es inmejorable, todo se abre rápido y fluido, sin excepción: Real Racing 3, un juego que se caracteriza por sus largas esperas para cargar los circuitos ahora es hiper-rápido y da gusto jugar con el sin duda. En este mismo juego se puede apreciar el salto de procesador y la pantalla mejorada: ahora los colores, brillos, reflejos, sobras, etc son mucho más realistas, adoro este juego.

El tacto al cogerlo y manejarlo, sobre todo con la funda de silicona es, como dicen, adictivo. Y al ser el teléfono de mayor tamaño es más agradable sujetarlo, es más fácil agarrarlo sin que se te caiga. Los cantos curvos de la pantalla son mucho más agradables al tacto que los cortados del diseño anterior, es otro gran placer deslizar nuestro dedo por los bordes de la pantalla y comprobar que no hay límites, salvo los impuestos por la funda que estemos usando, la cual a menudo dificulta realizar ciertas maniobras con el sistema, al menos con la silicona de Apple.

Al final te encuentras con todo un ordenador en la palma de tu mano, en mi caso tengo 128GB de almacenamiento con el cual puedo guardar fotos y vídeos para aburrir, música en cantidades industriales y juegos para echar las 24 horas del día por lo que bajo mi punto de vista y el de cada vez más gente se hace prescindible cualquier otro artilugio, llámese iPad o MacBook. La velocidad, calidad de la pantalla, almacenamiento y velocidad de escritura, memoria RAM y un parque enorme de aplicaciones de calidad lo hacen prácticamente la herramienta definitiva.

Si dudas entre un iPhone 7 o un iPhone 6S Plus, tienen el mismo precio, en mi opinión lánzate a por el pezqueñín último modelo porque supera con creces a su predecesor y a buen seguro no te arrepentirás, aunque su pantalla sea más pequeña, que para nada me parece a mí pequeña, eso si, siempre y cuando vengas de un modelo de 4,7 pulgadas o inferior. No, no he echado de menos el puerto de auriculares porque suelo utilizar los auriculares de Apple, porque uso otros Bluetooth y porque algún día si Jobs quiere me compraré unos AirPods que me librarán del cable definitivamente. Eso sí, se hace más dificultoso introducir el cable lightning que el antiguo Jack de auriculares, sobre todo cuando lo haces en movimiento por la calle. Pero ya digo, que eso se va a acabar con los inalámbricos muy pronto, o eso espero.

En definitiva, una herramienta que cada vez se me antoja más imprescindible, merece la pena ahorrar tranquilamente un poquito cada año y vender el antiguo para comprar el modelo nuevo, ya que ganaremos en todos los sentidos. El Apple Watch también es para mi gusto imprescindible ya, más incluso que un iPad o un MacBook, ya que lo llevamos siempre encima y es un gran aliado del iPhone, es el complemento perfecto, pero que no hace falta renovarlo cada año, con hacerlo cada 2 ó 3 años es suficiente ya que no se exige tanta velocidad como ocurre con el iPhone, quizás se requieran más prestaciones en cuanto a sensores y conexiones. Yo cada día estoy más contento y convencido de que el futuro pasa por el iPhone y sus accesorios por lo que es sin duda la mejor inversión tecnológica que puedes hacer hoy por hoy, además el soporte en cuanto a actualizaciones y Apps de terceros es superior en todos los aspectos.

No voy a hablar de la cámara porque si no se va a alargar mucho este artículo, pero que estoy muy contento, aunque siempre seguirá siendo mejorable, hagan lo que hagan, aunque mejoren mil cosas, siempre habrá otras mil más que mejorar.

El negocio de las tarjetas

Cada vez hay más tarjetas y en cualquier sitio prácticamente, ahora incluso puedes recargar la cantidad de dinero que quieras. Estoy hablando de las tarjetas iTunes para comprar, en principio, en la iTunes Store pero que luego han ido permitiendo otras muchas cosas y es que la famosa tarjeta de Apple se está convirtiendo en prácticamente una tarjeta prepago.

Comenzaron con la música y vídeos musicales de la iTunes Store, luego incluyeron las películas y en países como EEUU incluyeron las series de televisión. Cuando lanzaron la App Store salieron las tarjetas para comprar aplicaciones pero realmente podías usar el crédito de iTunes para comprar en la App Store. Ahora con Apple Music puedes hacer lo mismo: compras una tarjeta de 15$ por ejemplo y puedes pagar el servicio de música con esta tarjeta. Y ya por último, y que para nada yo no me esperaba, es la posibilidad de poder pagar el almacenamiento en iCloud también. Por lo cual la tarjeta de iTunes se ha convertido en una especie de tarjeta Apple con la que puedes pagar casi todo, aún falta que pudiéramos pagar en la Apple Store online, y comprar unos Airpods por ejemplo con el crédito que tengamos en nuestra cuanta iTunes, pero al tiempo… de hecho ya existe una tarjeta para ello, una especie de tarjeta regalo que podemos comprar en la Apple Store online o las tiendas físicas, pero que no sirve para iTunes. 

El funcionamiento es bien sencillo y su existencia tiene bastante sentido ya que hay muchas personas que no tienen tarjeta de crédito por qué son menores de edad, porque no pueden permitírsela, o porque no quieren tener y/o mantener una. Apple te permite usar VISA, MasterCard o American Express y deben de ser de crédito, no sirven las de débito. Notmalmente estas tarjetas requieren pagar una cuota anual y algunas son gratuitas, aunque se cobran luego con intereses las transacciones por lo que hay que andarse con cuidado. Hay tarjetas prepago que cada que ingresas dinero se cobran un porcentaje de comisión. En definitiva, poseer una tarjeta, al menos aquí en Europa, a veces es casi un lujo. Con las tarjetas de iTunes esto queda solucionado ya que si no compramos tarjeta para recargar no nos cargan nada y nuestra cuanta bancaria queda protegida. Las tarjetas iTunes se pueden comprar ya en cualquier sitio, yo las he visto en hipermercados, tiendas de videojuegos, tiendas de música, grandes almacenes e incluso tiendas de juguetes. El proceso consiste en coger una tarjeta, las hay desde 15€, pasando por 25€, 50$€ hasta 100€; acto seguido la pagas y la persona en caja la activa, tú solo tienes que rascar una casilla y se descubrirá un código que escarbaremos desde la misma App de iTunes o App Store en el iPhone, iPad o iPod Touch. La recarga es inmediata y podremos comprar lo que queramos sobre la marcha. Ahora han salido también unas tarjetas que puede recargar desde 15€ a 150€, es decir, podremos pagarle a la persona en caja 42€ y ese será el crédito en nuestra cuenta. Si por ejemplo tenemos 8€ en nuestra cuenta y nos queremos abonar a Apple Music que cuesta 10€ al mes pues iTunes cargara automáticamente esos 8€ y cogera los 2€ restantes de nuestra tarjeta de crédito, si es que tenemos, si no tenemos ninguna tarjeta directamente no podremos contratar el servicio hasta que tengamos al menos esos 10€. 

De esta manera mucha gente puede disfrutar de servicios como Apple Music, iCloud y la App Store sin tener una VISA, sin dar cuentas a nadie y sin que figure en su cuenta bancaria, pagando directamente en efectivo. Parece una tontería, pero no lo es, de hecho cada vez veo más de estas tarjetas en más comercios y si están ahí es porque la gente las compra cada vez más. Hay incluso descuentos en las tarjetas, en Fnac, Game Center u otros podemos encontrar a veces descuentos del 5% y 10% incluso, dinero gratis, como dice nuestro amigo Emilcar.

Ahora también podréis comprar vuestras tarjetas iTunes con PayPal desde la web www.startselect.com una web desde la cual sin sobre coste alguno podremos comprar una tarjeta iTunes por casi cualquier medio de pago, incluido PayPal lo cual facilita aún más las cosas, ya que si en un momento determinado te encuentras sin saldo puedes recargar desde cualquier dispositivo, el código es instantáneo, en cuanto haces el pago puedes hacer clic en el código enlazado que te llevará a la iTunes Store y recibirás también a copia por email. Por lo que ya no tendremos excusa para aumentar la capacidad de nuestra nube de iCloud, escuchar Apple Music, comprar una aplicación o película, o incluso suscribirnos a Netflix o el nuevo canal que ha llegado HBO España.